04/Jun/2020
Editoriales

Nuestra capacidad es muy grande

_Maestro, dijo un discípulo, nos has enseñado que Dios está en el interior de cada uno de nosotros, pero ¿cómo puede la divinidad, tan vasta como es, caber dentro de nosotros?

El maestro lo ve fijamente y en respuesta le pide al discípulo que vaya al río Ganges a traerle un litro de agua.

Así lo hizo y cuando le mostró al maestro el agua, este le dijo:

_Te dije que trajeras agua del Ganges ¡Esta no lo es!

_Claro que sí lo es, yo la he sacado del río, exclamó desencajado el joven discípulo.

_¿Ah si? ¿y dónde están las tortugas, los peces, las personas bañándose, las embarcaciones, los cadáveres flotando y los monjes haciendo abluciones con el agua? ¡Esta no es el agua del Ganges, corre a regresarla de donde la trajiste!

A regañadientes, el discípulo fue a hacer lo ordenado y regresó, entonces le dijo el maestro:

_Ahora, tu litro de agua, mezclado con el agua del, río contiene tortugas, peces y todo lo que antes le faltaba. Esa sí es agua del Ganges.

El discípulo tardó un rato para entender la respuesta a su pregunta inicial.

 

     Cuento de la India