22/Oct/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Septiembre 15 de 1938: Se publica el primer número del periódico El Norte, por la empresa Editora El Sol, dirigida por Don Rodolfo Junco de la Vega. Esa Casa Editora publicaba desde 1922 El Sol, y ambos diarios siguen actualmente en circulación. El Norte es matutino y El Sol, vespertino, dirigidos a segmentos sociales diversos pues el que hoy cumple años se vende entre la clase alta, mientras El Sol es para clases populares.

El Norte comenzó con un tiraje de 15 mil ejemplares que creció rápidamente –aunque ya existía El Porvenir, prestigiado periódico regional- en base a un nuevo enfoque periodístico y con estilo propio de redacción, desarrollando las noticias de primera plana completas, sin referencias de continuar en páginas interiores. Otra característica de este periódico es comenzar sus encabezados con el verbo principal de la frase, estilo que con los años ha sido adoptado por otros medios de comunicación. Su presencia a nivel nacional creció cuando se fundó en 1993 en la Ciudad de México el periódico Reforma, en pleno sexenio del presidente Carlos Salinas de Gortari, configurándose el Grupo Reforma, que editaba en esa misma década, además de los tres mencionados (El Norte, El Sol, y Reforma), El Metro, El Palabra en Saltillo y Mural, en Guadalajara.

Localmente, El Norte tiene varias publicaciones semanales que son muy exitosas desde el punto de vista comercial, especializadas en temas específicos como Sociales, Deportes, Medicina, etcétera, con la particularidad del geo-periodismo, al aparecer en las distintas regiones del área metropolitana de Monterrey con contenidos sociales diferentes.     

El Norte actualmente está mutando, como todos los demás medios impresos, a una versión electrónica, y su tiraje ha disminuido considerablemente, ya que los costos de los insumos –papel, tinta y reparto- se han encarecido, y el servicio que se puede dar por internet es muy superior al tradicional.

Su calidad es excelente, acaso su línea editorial tiene cierta proclividad a involucrarse tanto en los aspectos políticos que algunas veces da la impresión de pretender co-gobernar de la mano con, o enfrente de, los poderes públicos constitucionales.

Sin embargo, la gente lo sigue comprando y esa es la base de su éxito.