23/07/2018
Editoriales

El futuro de México está en chino

Según lo han dicho sus propios dirigentes, si el próximo presidente de México emana del PRI, del PAN, del PRD o sus aliados, México seguirá por el mismo rumbo, el del liberalismo económico iniciado en 1983. Sólo un aspirante a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador, el dirigente de Morena, ha propuesto cambiar ese rumbo o "modelo" que ha mantenido al país en el estancamiento económico y ha generado la violencia y la crisis social y moral que padecemos. Cambiar el rumbo, recuperar el crecimiento, generar millones de empleos y reconstruir la industria y el campo no es fácil y requiere de recursos y de la concepción correcta.

Sí, como es lo más probable, el gobierno de Donald Trump en los Estados Unidos cancela una parte o todo el TLCAN enfrentaremos una emergencia económica, la de perder el mercado para un 85% de nuestras exportaciones. Además, nuestros principales "socios" comerciales como son los EU y Europa se mantienen estancados con crecimiento de menos de 2%.

En esas condiciones no será fácil para ningún gobierno sacar adelante al país sin que se desintegre política y socialmente. Afortunadamente ya están funcionando y en marcha nuevas instituciones financieras mundiales y grandes proyectos de desarrollo a donde México puede integrarse.

Los países del BRICS y en particular China ofrecen al mundo y a naciones atrapadas como la nuestra en el endeudamiento y el estancamiento económico, una salida en base a construir o desarrollar su infraestructura y su industria y en base al desarrollo científico tecnológico ofreciendo el financiamiento necesario para ese fin y sólo para ese fin. Existen por ejemplo, Nuevo Banco de Desarrollo Internacional y la Nueva Ruta de la Seda global que contempla todo eso para naciones como la nuestra y a donde un gobierno dedicado a cambiar el rumbo trágico que lleva nuestro país desde 1983, puede acudir sin temor a someterse o a ser avasallado por estas naciones que son nuestros iguales en cuanto a necesidades y aspiraciones.

Por lo pronto, China ha dado una lección al mundo en materia de desarrollo al sacar de la pobreza a más de 500 millones de personas en sólo dos décadas, incorporándolas al trabajo, a la vivienda, a la salud y la educación superior. Así como en los años 1930s y 1940s nuestro país logró grandes avances aprendiendo de las lecciones del gobierno de F.D Roosevelt en EU y pudimos sortear la gran depresión, en este momento podemos y necesitamos colaborar con las naciones de la Nueva Ruta de la Seda. Visto así, nuestro futuro no es tan negro después de todo pero sí "está en chino".