16/12/2018
Editoriales

ADVIERTEN SOBRE UN POSIBLE CRACK FINANCIERO EN 2018

El departamento de investigaciones del banco de inversión Morgan Stanley, prevé un crac de la burbuja de la deuda corporativa en 2018, en un comentario de fin de año que circularon el 30 de diciembre. El sitio electrónico del NASDAQ resumió el informe de Morgan Stanley de la manera siguiente: “El equipo de investigadores [de Morgan Stanley] tiene ahora una visión muy sombría de los mercados de crédito. El banco dice que las corporaciones han emitido demasiada deuda en exceso, en especial porque utilizaron el efectivo para recomprar sus acciones; y ahora que se espera que las tasas de interés y los rendimientos de las deudas van a subir, esto puede poner en problemas a muchos. Apple es una de las compañías en riesgo que se mencionan. ‘Los mercados esperan una liquidación paulatino de la emisión cuantitativa. Nosotros no’. Los investigadores de MS esperan que los mercados de categoría de inversión van a resultar golpeados tan duro como los mercados de deuda chatarra”.

La investigadora bancaria y ex banquera, Nomi Prins, hizo la misma advertencia con mayor detalle, en el portal Truthdig el 29 de diciembre: “Para el 1 de octubre, la deuda corporativa con categoría de inversión ya había superado $1 billón de dólares, con lo cual batió el ritmo récord de 2016 por tres semanas. La cantidad de deuda corporativa de categoría especulativa (o chatarra) emitida durante los tres primeros trimestres de 2017, fue 17% superior que en el mismo período de 2016. En conjunto, eso significa que la emisión de deuda corporativa en Estados Unidos va a tener otro año récord, y será el sexto año consecutivo en que aumenta la emisión de deuda corporativa.

“Como nos ha mostrado la historia, todas las burbujas revientan... La deuda corporativa de las compañías no financieras estadounidenses, como porcentaje del PNB, se ha disparado antes de las últimas tres recesiones. Este año, alcanzó los niveles previos a la crisis de 2007... Y mientras que en el pasado, las compañías utilizaban parte de su deuda para invertir en crecimiento real, esta vez la inversión corporativa ha sido relativamente baja. Más bien, las compañías se han ido de juerga comprando sus propias acciones, y han establecido un rendimiento de recompra de acciones al nivel de 2007.

“Hablando financieramente, el 2018 será un año precario de más burbujas infladas con dinero barato, seguido por una fuga o pérdida que comenzará con el mercado de bonos o de deuda... Si hay otra crisis financiera en 2018, será peor que la última porque el sistema ha seguido sin reformarse en lo fundamental, los bancos siguen siendo demasiado grandes para quebrar y la Reserva Federal y otros bancos centrales siguen controlando el flujo de fondos a estos bancos (y así a los mercados) manteniendo un costo bajo de los fondos”.