15/11/2018
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

 

Agosto 31 de 1952: muere de peritonitis en la ciudad de México el militar y compositor montemorelense Belisario de Jesús García, quien fuera parte del ejército constitucionalista e inspirado compositor mexicano de talla internacional. Belisario de Jesús García de la Garza, nace en Montemorelos el 14 de noviembre de 1894, siendo hijo de Juan Bautista García Galván y de Irene de la Garza García. Estudia la educación primaria y la secundaria en su pueblo natal y después continúa sus estudios en Monterrey.

    Desde su infancia se inclina por la música, pues sin estudios musicales aprende a tocar guitarra, violín, piano y la mandolina. Hay el anécdota que siendo un niño, cambió un valioso gallo de pelea propiedad de su padre por una mandolina, pues deseaba tener una para aprender a tocarla. Compuso antes de cumplir 15 años, el vals “Armandina” que tiene una cuadratura musical perfecta. 

  A la edad de 24 años casa con Esperanza Weber y al año siguiente se enrola en las filas carrancistas bajo las órdenes del general Pablo González, llegando a ser coronel del ejército constitucionalista. Se gana la voluntad de González con dedicación a las tareas encomendadas y le compone una marcha con su nombre, que tocaban las bandas del ejército del noreste.  Tras la muerte de Venustiano Carranza, es nombrado jefe del estado mayor de la jefatura de operaciones militares en Quintana Roo, y por el lado musical llegó a subjefe de músicas militares de la República mexicana.

   Durante sus 37 años de servicio militar, obtuvo muchas condecoraciones y nunca pidió licencia ni tuvo un solo arresto. Se autodefinía como músico, poeta, soldado y cazador, pues le gustaba ese deporte. Dirigió varias bandas musicales y se distinguió por su inspiración, pues sus composiciones son más de un centenar de melodías populares que hicieron historia, más infinidad de melodías en ritmos de charleston, vals, polcas, redovas, chotis, musicalizando poemas de Amado Nervo y otros grandes poetas. Compuso un tema musical de gran éxito popular: Las Cuatro Milpas, inspirado en la hacienda El Ranchito, de Montemorelos, melodía que ha sido interpretada por los grandes cantores mexicanos. Lo mismo sucedió con la melodía Tango Negro, que fue un reconocido éxito en Argentina. En Alemania sigue sonando su canción Morir por tu Amor.

  Aquí en Nuevo León las melodías Ojos Verdes; Patito, patito, color de café; el Vals Ofrenda; Palomita de alas blancas; Nube Pasajera (triunfadora de la Feria de las Flores en 1917) y La Mañana está de Fiesta, son canciones de gran tradición en donde Belisario de Jesús puso su sentimiento personal debido a acontecimientos familiares.

   La Marcha a Monterrey es una composición de este gran compositor nuevoleonés, misma que por años la utilizó la Cervecería en sus eventos y comerciales radiofónicos, y debiera tener más promoción de las autoridades, en vez de dárselo a un híbrido actual al que llaman Canto a Monterrey.