17/02/2019
Editoriales

Lecciones de la Cartilla Moral

 

En estos tiempos la Cartilla Moral, de Alfonso Reyes, regresa a la actualidad. El Gobierno de la República ha elaborado una nueva edición de esta obra de Alfonso Reyes, que constituye toda una lección de honestidad, decencia y decoro y que además de estar muy bien escrita, está también muy bien pensada.

 

No es esta la primera edición. En realidad, ya son varias, como varias son las generaciones que la han leído.

 

En la presentación de esta obra, el presidente López Obrador explica lo siguiente: “La difusión de la Cartilla Moral de Alfonso Reyes es un primer paso para iniciar una reflexión nacional sobre los principios y valores que pueden contribuir a que en nuestras comunidades, en nuestro país, haya una convivencia armónica y respeto a la pluralidad y a la diversidad. Te invito a compartir con la familia estos pensamientos y a dialogar entre sus integrantes acerca de la moral, la ética y los valores que necesitamos para construir entre todos una sociedad mejor. Andrés Manuel López Obrador Presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos”

 

Por nuestra parte, en diversas ocasiones la hemos comentado. En esta ocasión queremos verter nuestra opinión:

 

En esta nueva centuria, cuando ya creíamos haber superado los horrores y los genocidios que nos habían dejado las secuelas del deshumanizado siglo XX con sus dos guerras mundiales y sus campos nazis de concentración y sus muchas guerras parciales desde Vietnam a la ensangrentada republica chilena del general Augusto Pinochet; desde Corea a la haitiana y empobrecida tierra de Papa Doc, Francois Duvalier, llegamos, no con mucho optimismo, aunque sí con mucha esperanza, a las luces del siglo XXI.

 

UN MUNDO

QUE SE DESHACE

 

Y aunque todavía no termina la segunda década del tercer milenio encontramos, como diría León Felipe, el excelso poeta español del éxodo y el llanto “un mundo que se deshace y donde todo empeño por construir es vano”; un mundo donde vale más el mercado que el ser humano; donde la doble moral es la religión imperante de los cínicos; donde las sabias lecciones de la historia se ignoran o son pretexto para la justificación de cotos de poder y de ambición; donde las armas asesinas han sustituido a las armas de la razón; donde los enervantes buscan a sangre y fuego suplantar las mentes y las conciencias de la población y en forma particular, las de los jóvenes y, en fin, donde el ser humano se ha transformado tan sólo en un objeto de consumo o, a lo más, en un inexpresivo y simple número, nos preguntamos:

 

¿Y el ser humano … y la educación… y la justicia...y la ética… y la moral… y nuestras escuelas formadoras de personas y no de simples objetos de consumo?

 

Y aquí es donde extrañamos a la Cartilla Moral de don Alfonso Reyes, tan mencionada por muchos, pero tan ausente de la comunidad.

 

En la Cartilla Moral de Alfonso Reyes –que debiera ser libro de cabecera de todos cuantos integramos a la comunidad-- y además ser lectura obligada para nuestros educandos de todos los niveles, sin excepción, encontramos ricas e invaluables lecciones de humanismo.

 

La Cartilla Moral fue escrita por don Alfonso Reyes, en el año de 1944, a petición del maestro Jaime Torres Bodet, cuando éste era Secretario de Educación Pública. A pesar de que ha contado con varias ediciones, es más lo que se le menciona que lo que se le conoce.

 

Dentro del marco de la moral, las lecciones analizan, en forma sencilla pero profunda, aspectos de la sociología, la antropología, la política, la educación cívica e incluso sobre la higiene y la urbanidad.

 

En esta breve pero profunda obra de don Alfonso Reyes, que es una introducción a la filosofía y al humanismo, se reivindica el concepto de la moral, tan deformado y relativizado en la actualidad y se abre el espectro que nos conduce a la imprescindible necesidad del respeto a la vida misma y a la naturaleza, para así guardar el equilibrio y la armonía tan necesarios para la consecución de la paz, la tranquilidad e incluso la sobrevivencia de nuestro mundo y la comprensión del universo.

 

Escrita en catorce lecciones, don Alfonso nos conduce a la comprensión de los grandes problemas de la existencia. Y lo hace de una manera sencilla. No porque los grandes temas que aborda lo sean –son, por el contrario arduos y elevados-, sino porque, al fin y al cabo, el escritor es un humanista y como tal es ecuménico; no en vano y con justicia se le ha calificado como el “regiomontano universal”.

 

Don Alfonso inicia el texto de su Cartilla afirmando que el “hombre debe educarse para el bien” Y en el texto de las 14 lecciones que conforman a su libro, explica el concepto con claro pero sencillo rigor metodológico.

 

HUMANIZAR MÁS

AL HOMBRE

 

En una de las lecturas precisa que la voluntad moral trabaja para humanizar más y más al hombre, levantándolo sobre la bestia. Lo deseable, afirma, sería mejorarnos incesantemente a lo largo de nuestra vida. Por otra parte, habla del acatamiento a una serie de respetos. Primeramente, el respeto a nuestra persona, el respeto a la familia, el respeto a la sociedad en general, el respeto a la patria, el respeto a la especie humana y a la naturaleza que nos rodea.

 

Su amor a la Patria lo plasma en la lección nueve. Es la misma Patria de Hidalgo, de Juárez, de Morelos y de Carranza. Su sentimiento es ese que todos llevamos dentro y que se conoce como patriotismo: amor a nuestro país, deseo de mejorarlo, confianza en su futuro destino. Ya antes, en un capítulo anterior, al hablar de la convivencia entre los seres humanos, había señalado que el problema de la política es lograr que esta convivencia sea lo más justa y feliz, tanto dentro de cada nación como entre unas y otras.

 

Para don Alfonso el bien tiene distintas connotaciones, entre las que se encuentran el respeto a Si mismo y a la Dignidad Humana; el respeto a la familia y el respeto a la sociedad.

 

LECCIÓN

DE VIDA

 

Don Alfonso se refiere igualmente a la moral y al bien; a la prudente armonía que debe existir entre cuerpo y alma; se refiere a la moral y a la cultura y señala que “civilización y cultura, conocimientos teóricos y aplicaciones practicas nacen del desarrollo de la ciencia; pero las inspira la voluntad moral o de perfeccionamiento humano cuando pierden de vista la moral, civilización y cultura degeneran y se destruyen a si mismos”.

 

La Cartilla Moral de Alfonso Reyes nos ofrece una lección de la vida humana. Está escrita en lenguaje sencillo, lo que la hace accesible a todos. Con amenidad, con algunas citas que ayudan a despertar el gusto por la cultura, Reyes aborda los problemas más importantes la filosofía de la ética.

 

Con sus acciones, con su vida y con su obra, Don Alfonso tocó cuerdas que vibran ahora y que palpitarán en la eternidad.