30/Sep/2020
Editoriales

Los chapulines

Hace poco tiempo un político local cambió de partido porque ya no se identificaba con su ideología. Al año volvió a cambiar, pues conoció bien a su nuevo instituto político y entendió que no era lo que él buscaba. En este partido de reciente creación se sintió bien desde que llegó, pues el trato era muy cordial, sin embargo, el fondo de sus principios lo incomodaba. Un año después vino a Monterrey un reconocido autor de obras políticas que era amigo de un pariente suyo, así que por su conducto consiguió una cita para consultarle.

Una vez a solas con él, le explicó que ya había participado en tres partidos políticos pero en el fondo no estaba de acuerdo con ninguno y quería que le diera su opinión, pues ya no sabía cuál de las tres ideologías era mejor y qué era él realmente. El famoso politólogo le dijo que lo pensaría y que pronto recibiría su opinión. Se despidieron y al siguiente día llegó a su casa un propio con un paquete de parte del consultor. De inmediato lo abrió y vio que era un frasco de vidrio con tapón de plástico que estaba medio lleno conteniendo tres capas de arena, una de color negro, otra roja, y la tercera blanca. Lo acompañaba un papel donde le decía: agita la botella para saber cuál es realmente tu ideología. Así lo hizo, los granos de las tres arenas se mezclaron y al final quedó una masa grisácea.