10/12/2018
Editoriales

Gasto millonario en Agencia de Seguridad en decadencia

 

EXIGER ADVISORY es la empresa neoyorquina de seguridad que el gobernador Jaime Rodríguez contrató y le pagó un millón de dólares para que trabajara casi dos años y al final nos dijeran lo que ya todos sabíamos: Que no hay suficientes policías y suficientes celadores en los penales. Que por eso hay violencia en los penales. Que las diferentes policías no se coordinan; que hacen falta más recursos, etc. y, sobre todo, que la ola de crímenes sigue creciendo.

  De hecho septiembre rompió el récord con 73 asesinatos aquí en el estado. Y la violencia sigue.

  Se gastó un millón de dólares en una empresa que no dio soluciones. Además, déjeme decirle que si el gobierno hace o implementa lo que esa empresa suele hacer o ha hecho en otras ciudades nos vamos a meter en verdaderos problemas.

  Ellos usan algo llamado Compustat o estadísticas comparadas. Juntan información minuto a minuto. Identifican zonas de mayor índice de delitos y se van sobre ellas. Después aplican la técnica de “cero tolerancia”, o teoría de “la ventana rota”; atacada no fuertemente delitos menores dizque porque así se van a prevenir los delitos mayores o de alto impacto.   Luego responsabilizan a los jefes policiacos de esas cifras y les exigen ir bajar los delitos porque si no pierden sus puestos.

   Por supuesto, casi siempre los lugares de mayores índices de delitos son las zonas populares o pobres.  Empiezan a criminales a los barrios populares y a los jóvenes con ciertas características. Después los jefes simulan cifras para dar el kilo y decir que los delitos están disminuyendo.

  De esas fallas se critican al sistema de Exiger Advisory en ciudades de los Estados Unidos, incluyendo Nueva York.

  El Bronco va a traer esto a Nuevo León. Es mejor seguir la propuesta de AMLO: Atendamos los problemas sociales, demos empleo y estudio a los jóvenes en los barrios populares, ayudemos a sus familias y, sobre eso, entonces sí aumentar vigilancia. Los índices de delitos van a bajar de esa forma. De la otra no.  Más policías y más estadísticas no cambian la realidad de pobreza y marginación de cientos de miles de jóvenes y sus familias que es el caldo de cultivo para los diferentes delitos.