27/05/2018
Editoriales

Diciembre 8 de 1993: Toma protesta al interior de su partido, Luis Donaldo Colosio como candidato del PRI a la presidencia de la República

Diciembre 8 de 1993: Toma protesta al interior de su partido, Luis Donaldo Colosio como candidato del PRI a la presidencia de la República. Luis Donaldo Colosio Murrieta, hijo de Luis Colosio Fernández y Armida Ofelia Murrieta García, nace en Magdalena de Kino, Sonora el 10 de febrero de 1950. Estudió economía en el Tecnológico de la ciudad de Monterrey (ITESM), fue diputado federal por Sonora en 1985, desempeñándose como presidente de la Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública, en concatenación con el secretario del ramo en el gobierno de De la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, con quien llevó una cercana relación personal y política.

Siendo oficial mayor del PRI, coordinó en 1988 la campaña política presidencial de Salinas, y tras una fuerte competencia, CSG se alzó con la victoria. Comienza la carrera ascendente de Colosio, pues llega a ser presidente del Partido Revolucionario Institucional, de ahí sale para ser secretario de desarrollo social y posteriormente, candidato a la presidencia. El 28 de noviembre anterior, ya siendo candidato electo del PRI, nombra coordinador de su campaña a Ernesto Zedillo, quien renuncia a la secretaría de educación. El día 1º de enero de 1994, suceden dos cosas importantes que empañan la candidatura de Colosio: inicia el TLC -la sociedad económica de México con Estados Unidos y Canadá-; y el alzamiento del EZLN, un grupo guerrillero que ataca al ejército nacional para, supuestamente, defender a los indígenas chiapanecos. Una semana después, el 8 de enero, comienzan una serie de atentados en el país, comenzando por una bomba que estalla en un centro comercial (Plaza Universidad) de la ciudad de México.

Hay muchas novedades que impiden el desarrollo de la campaña colosista, pues su adversario priísta Manuel Camacho es nombrado comisionado para la pacificación de Chiapas, llevándose los reflectores nacionales en su actuación. El 23 de marzo de 1994, Luis Donaldo Colosio es acribillado y muerto en un mitin político durante su campaña, en el Estado de Baja California. Recuerdo aún la emoción que sentí cuando fue nominado Colosio a la presidencia, pues llevábamos una bonita amistad y había sido mi jefe directo en la presidencia del PRI. Pero también recuerdo el dolor que me causó la noticia de su atentado puesto que acababa de verlo unos días antes cuando vino a Nuevo León, y visitó el Palacio de Gobierno invitado por el gobernador Sócrates Rizzo García. Mi plática con Donaldo fue muy breve pues su tiempo era limitado y se tomaría una foto con quienes éramos funcionarios. Recuerdo bien su frase inusualmente amable con la que cerró esa mini - conversación: ¡vamos bien! Estoy convencido de que él hubiera sido un buen presidente de México.