05/Dec/2020
Editoriales

Los Templos de Monterrey. La Catedral Metropolitana de Monterrey, primera parte

Una Catedral es un templo cristiano, sede o cátedra del Obispo. Siempre es la Iglesia principal de cada Diócesis o Iglesia particular -para las iglesias unidas a Roma como Maronita, Caldea, y Nueva Anglicana-. Y lo que sigue en jerarquía hacia arriba es una Catedral Metropolitana, que viene siendo la Catedral de más alto rango, a la que otras catedrales son sufragáneas.   

 

La hermosa Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey, es parte imprescindible del paisaje urbano de la Ciudad en la parte histórica. Se ubica en el cruce de las calles de Zuazua y padre Raymundo Jardón, siendo desde hace siglos nuestra Iglesia princip al y la de buena parte del noreste mexicano. 

 

Es Parroquia del centro de la Ciudad, sede del Obispado y asiento del Arzobispado que incluye a los Obispados de Monterrey, Piedras Negras, Saltillo, Nuevo Laredo; Linares -creado en 1962 y que abarca el Sur del Estado de Nuevo León-; Matamoros -norte de Tamaulipas-; Ciudad Victoria -centro de Tamaulipas- y Tampico -sur de Tamaulipas. Sin embargo, hasta 1777 era una simple Parroquia del Arzobispado de Michoacán. En ese año fue erigida Catedral del Obispado de Linares y en 1891 Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey. 

 

La Primera Iglesia de la Ciudad

En tiempos anteriores existía otra Iglesia que desapareció por una inundación. Ambos templos fueron dotados de terrenos para su edificación apoyándose en el artículo 119 de Las Reglas de las Ordenanzas de Descubrimiento, nueva Población y Pacificación de las Indias, dadas por Felipe II, el 13 de julio de 1573 en el Bosque de Segovia. Y como la Ciudad de Monterrey se fundó cumpliendo las leyes vigentes, así se hizo:

 

“Para el templo de la yglesia maior, parroquia o monasterio se señalen solares,… de manera que ningún otro edificio se les arrime sino el perteneçiente a su comodidad y ornato.” 

 

Esta legislación obedecía al proyecto urbano estándar de la Corona española. Las ciudades novohispanas debían tener a la Plaza Mayor como centro, y rodearse por los edificios que representaran las fuentes de poder. Unas Casas Reales como sede del poder del pueblo; la casa del gobernador o el cuartel que representaba a la autoridad del rey, y en Monterrey las Casas Reales eran asiento del poder del pueblo y del rey.

 

La iglesia representaba al poder divino que legitimaba a los reyes. Quien se oponía a ella de obra o de palabra, quedaba excluido del pacto social. Era peligroso el cura más humilde, pues se le veía como posible acusador ante el Tribunal de la Santa Inquisición y de la defensa de la Santa Fe. La Iglesia tenía a su cargo el Registro Civil donde se comprobaban parentescos y derechos de las castas. Los templos eran también cementerios. La presencia de la Iglesia era prominente, el centro de la comunidad, las mujeres se reunían ahí a rezar y a probar públicamente su virtud.

 

 

En consecuencia, el fundador Diego de Montemayor, se comprometió desde el Acta de Fundación a edificar un templo. Y como la Ciudad se fundó en la ribera norte del río Santa Lucía, hoy calle de Juan Ignacio Ramón, la Plaza Mayor o de Armas debió quedar en algún sitio cercano a donde ahora está el Palacio de Gobierno. Y la Iglesia “maior, parroquia” al norte, protegida de las inundaciones, tal vez en donde hoy está la Plaza de la República. 

 

… “ Sepan cuantos este público instrumento carta de fundación [vieren]cómo yo, Diego de Montemayor… , hago fundación de ciudad metropolitana junto a un monte grande y ojos de agua que llaman de Santa Lucía, tomando por advocación de ella a la Virgen Madre de Dios Señora Nuestra, que la iglesia mayor sea su advocación de su Santa y Limpia Concepción y Anunciación,…” 

 

Se infiere de esta parte del Acta de Fundación que la Iglesia se ubicaría cercana a la actual Plaza de la República (espacio entre los actuales palacios estatal y de gobierno federal) y en un anexo del histórico documento se asienta que la Iglesia Mayor estaría en la “parte del norte leste” 

 

“… Diego de Montemayor, dijo:… junto al monte de nogales, morales, parrales y aguacatales, de donde salen los ojos de agua que llaman de Santa Lucía y la ciudad y asiento, señala … primeramente sitio y solar para la Iglesia Mayor, que es una cuadra de la plaza, hacia la parte del norte leste y se ha de intitular e intitule de la Limpia Concepción y de la Anunciación de Nuestra Señora”.

 

 

La dotación del predio para la Primera Iglesia de Monterrey

Para la construcción del templo se designaron unas tierras de riego para su cultivo, y se encargó a los líderes de cinco tribus indígenas el cultivo de ese predio: 

 

“… un sitio de estancia de labor, con cuatro caballerías de tierra y sitio de huerta, para Nuestra Señora de la dicha advocación, … como ochocientos pasos de esta ciudad, en lo más cómodo al norte y… para ayuda a cultivar dichas tierras, los indios caciques naturales de esta tierra,… el cacique Napayan guachichil con su gente el cacique Alguaron, borrado, junto a los Coapuliguanos y el cacique Juaquialene y Comoagua coataes, con su gente.” 

 

Religiosamente, Monterrey y el Nuevo Reino de León dependían del Arzobispado de  Michoacán, pero aquí también había frailes franciscanos mendicantes, aquellos que, teniendo convento fijo, vagan predicando. Estaban en esta región desde 1592 cuando fray Andrés de León formó una congregación cercana a la actual Basílica del Roble, y tras la  fundación de Monterrey se asentaron en donde hoy está el Círculo Mercantil Mutualista. 

 

La primera Iglesia inició en un terreno donde se alzaba una Cruz de madera y del Convento (un jacal grande de barro y zacate). El Altar era una mesa rústica donde se celebraba el Rito de la Consagración de la Eucaristía. Pero hubo mejoras; en la primera acta de Cabildo de 1601 se eligió al mayordomo o tesorero de la Iglesia mayor: 

 

Elección de cabildo y concejo deste año de 1601. 

 

“… El capitán Diego Rodríguez alcalde ordinario y Diego Díaz de Berlanga, regidor, justicia y regimiento que han sido el año pasado desta ciudad, … se han juntado en su concejo y cabildo … para elegir alcaldes y regidores y otros oficiales … eligieron por mayordomo de la Santa Iglesia de esta ciudad, al capitán Diego Rodríguez, …  y la dicha justicia le dio poder y facultad para la administración de dicho oficio de mayordomo y lo firmaron con el dicho mayordomo. 

 Antoño Rodríguez. Diego Rodríguez. Lucas García. Juan Pérez de los Ríos. Ante mí, Diego de Montemaior, escribano”. 

 

En 1602 el Mayordomo o tesorero de la Iglesia Mayor fue Diego de Montemayor: 

  

“ … En primero día del mes de enero… de mil y seiscientos y dos años. El capitán Antonio Vázquez del Río, alcalde mayor en ella e Manuel de Mederos, alcalde ordinario y Lucas García y Juan Pérez de los Ríos y Diego de Huelva y Juan López, regidores y el tesorero Diego de Montemayor, procurador general, justicia y regimiento que han sido en ella el año pasado, … El dicho Concejo, Cabildo y Regimiento de la nueva elección,… nombraron por mayordomo mayor desta Santa Iglesia a Diego de Montemayor, tesorero y vecino desta ciudad, y el dicho cabildo le dio poder cual de derecho se requiere y lo firmaron de sus nombres. Diego de Montemayor. Antoño Vázquez del Río. Diego Rodríguez. Juan Pérez de los Ríos. Lucas García. Diego de Huelva.  Ante mí,  

Diego de Montemayor,  escribano de gobernación.”

 

En el año de 1603 fue reelecto Diego de Montemayor. Después, en 1605, se eligió a Manuel Mederos, y en 1607 a Lucas García “El Bueno” pues la construcción del templo no avanzaba y se le encargó “para las cosas necesarias a su fábrica y ornato”.  

 

La Gran Inundación obliga a mudar la Ciudad

En 1611 se nombró al último mayordomo para la Iglesia Mayor de Nuestra Señora de Monterrey, pues fue destruida junto con toda la Ciudad por la inundación de septiembre de ese año, decidiéndose cambiarla de ubicación. Por ello, la Plaza Mayor se instaló en donde hoy está la plaza Zaragoza y se entregó a la Iglesia el predio que actualmente ocupa la Catedral Metropolitana. 

 

Dona en su herencia Diego de Montemayor El Mozo una fuerte cantidad

En 1612 se nombró mayordomo a Orellana cuando estuvo definido el nuevo espacio para la Iglesia. Y el primer gran apoyo económico que recibió el nuevo templo fue la tercera parte de la herencia de Diego de Montemayor el Mozo, que se transcribe por ser de interés general: 

 

“Testamento de Diego de Montemayor , el Mozo , hijo legítimo del gobernador Diego de Montemayor y María de Ezquivel , ya difuntos "e vecino que soy en ésta ciudad de Ntra. Sra. de Monterrey". Lo otorgo "por estar en camino para fuera de éste reyno , a negocios con su Majestad, con su Excelencia, convenientes a éste reyno de donde al presente tengo a cargo de la administración y gobierno de él por el gobernador Diego de Montemayor , mi padre y señor , que sea en gloria" Declara estar casado "con mi amada doña Elvira de Rentería" . Pide ser enterrado en la iglesia mayor de ésta ciudad , o si en otra parte , donde estuviere fundada iglesia de Nuestra Señora , con misa de cuerpo presente y novenario. Que tiene hechos memoriales de deudas, misas , etc, que se cumpla "y por los casos se que ocurren de improviso del presente para hacer dicho viaje a la dicha corte nos dá el tiempo lugar o más". Pide partir sus bienes por terceras partes " una ...es de Nuestro Señor Jesucristo y de su Sagrada Madre la Virgen Santa Madre y de los Santos que en la memoria irán nombrados , trato que los tengo ofrecido a su Divina Majestad con voto solemne , que la mitad de los bienes que Dios me diera hasta que muera son para adorno de su templo y altares y obras pías (que administraran el sacerdote , clérigo o religioso de la ciudad y el Cabildo della)”. 

 

El Templo de San Francisco era más antiguo que la 

actual Catedral Metropolitana

Sin embargo, cuando el gobernador Martín de Zavala hizo su primer reporte al virrey le informó que el principal centro religioso era el Templo de San Francisco, pues la ahora Catedral no tenía aún Sacerdote en forma permanente, y era atendida por los frailes franciscanos del Convento de San Andrés, así como la Ermita del Roble, y la Capilla de La Zapatera -hoy La Purísima-. Tanta presencia tenían, que los primeros seis obispos de Monterrey, fueron franciscanos : 

 

En el nombre de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas y un solo Dios verdadero.  

Nos, el cabildo, justicia y regimiento de esta Ciudad de Nuestra Señora de Monterrey, cuyo nombre tomó por haberla mandado fundar el excelentísimo conde de Monterrey siendo virrey de esta Nueva España ha tiempo de veinte y seis años y hoy a dos días del mes de agosto de mil y seiscientos y veinte y seis… hay en el dicho monasterio, el Santísimo Sacramento, pila de bautismo con su bautisterio muy grande, cementerio para entierro de naturales, torre fuerte en la dicha iglesia y muy buenas campanas…” 

Lorenzo González. Alonso Lucas El Bueno. Diego de Montemaior. Bernabé de las Casas. Francisco Martínez Gonzalo Fernández de Castro. Fernán Blas Pérez. Pedro Romero. Juan Buentello, alguacil mayor.  

 

El Cabildo de 1635 recomendaba a los franciscanos que “prosigan con su buen celo” en la atención religiosa de los indios, además de mejorar a la Iglesia parroquial.

 

 Su Señoría le conceda su licencia, guardando en decirlas la forma que por derecho está dispuesto y no administrará los sacramentos a los indios que constare comprenderse en las rancherías que el gobernador Diego de Montemayor adjudicó a los religiosos del convento de San Francisco, que residen en esta ciudad, como parece por el señalamiento que hizo el dicho gobernador, que queda en poder de los dichos religiosos. Y rogaba y encargaba a la justicia y regimiento de esta ciudad, prosiga con su buen celo sustentando cura que les administre los sacramentos y ayudando con sus limosnas a que se acabe la dicha iglesia parroquial y se adorne y a que no sea como se debe, por lo menos como mejor pudieren y sus fuerzas alcanzaren.  

 

Con el gobernador Martín de Zavala llegaron tiempos de paz, por lo que se pidió al Cabildo que en lugar de gastar dinero en guerras o preparaciones para la guerra se aplicara en la edificación del templo

 

En la villa de Cerralvo (Monterrey) de la gobernación del Nuevo Reyno de León, en ocho días del mes de marzo de mil y seiscientos y treinta y cinco años, ante el señor don Martín de Zavala gobernador y capitán general del dicho reyno y sus provincias por el rey nuestro señor… agora que por la misericordia de Dios ha dos años que la tierra está de paz…  sin ningún rumor ni temor del enemigo, se conoce su malicia, desacato, pues hasta hoy ocho de marzo no han venido por las confirmaciones. Por tanto para que adelante tengan más atención, condenó a todo el cuerpo del dicho cabildo de este dicho año, en setenta pesos de oro común aplicados para la fábrica de la  
 

El 4 de julio de 1643 las autoridades del Reino acuden a 

la inauguración de las puertas de la Iglesias Mayor

 

“…En cuatro días del mes de junio de mil y seiscientos y cuarenta y tres años, día de Copus Christi. … en presencia del señor gobernador, … y de los mineros y labradores della a las puertas de la Iglesia Mayor,… fueron testigos el capitán Blas de la Garza y el capitán Gonzalo Fernández de Castro y el capitán Alonso de Treviño vecinos desta dicha ciudad. Doy fe dello, Juan Ramos de Arriola, secretario de gobernación. 

Concuerda con el original que queda en el archivo de gobernación y para su validación Su Señoría decretó judicialmente. don Martín de Çavala. En testimonio de verdad, Juan Ramos de Arriola, secretario de gobernación. 

 

Las multas que se aplicaban eran para mantener el Templo Mayor

 y el Convento San Francisco

Para 1660 el Cabildo envió a dos trabajadores chichimecos para asear unas acequias que eran responsabilidad del Sargento Nicolás de Salazar a quien se le impuso multa para mantenimiento del Convento de San Francisco y del Templo Mayor. 

 

“En catorce días del mes de agosto de mil y seiscientos y sesenta años, el Cabildo… el alférez Nicolás Ochoa de Elejalde y Joseph de Treviño alcaldes ordinarios… envíen dos peones chichimecos con sus coas o azadones a hacer limpia en las dichas acequias, …  para la hacienda del dicho general Juan de Zavala, hasta la ciudad y el vecino que no tuviere peón ni pudiere limpiar su pertenencia, dé un peso en reales para ella,… cuya condenación la aplicamos al Convento de San Francisco e Iglesia Mayor…”

 

La Iglesia Parroquial era sólo unos muros, un pedazo de jacal y una enramada. Estaba descubierta y se veía el Altar mayor así como el sacerdote desde la plaza. Así que en el año de 1661 se demolerían aquellas pobres construcciones. Pero eso sí, la parte de atrás del Templo Parroquial o Templo Mayor de la Ciudad, después la Catedral de Monterrey, se desarrolló un barrio de la clase alta reinera (hoy Barrio Antiguo).

Continuará…

 

 

FUENTES 

 

http://www.catholic-hierarchy.org/diocese/dmore.html

Morelia (Latin (or Roman) Archdiocese) [Catholic-Hierarchy]

Archdiocese of Morelia: 22 November 1924: Name Changed: Archdiocese of Michoacán Archdiocese of Morelia 13 October 1973: Territory Lost: Diocese of León Archdiocese of Morelia Diocese of Celaya (erected) 3 January 2004: Territory Lost: Diocese of León Archdiocese of Morelia Diocese of Irapuato (erected)

www.catholic-hierarchy.org

 

Diccionario de Autoridades - Tomo III (1732) 

Archivo de Sevilla 

Breve Análisis del Acta de Fundación de Monterrey, LEB 

Actas del Archivo de Monterrey 

1 de enero de 1601 

1 de enero de 1602 

6 de enero de 1607 

1 d enero de 1611 

2 de agosto de 1626 

8 de marzo de 1635 

4 de juio de 1643 

14 de agosto de 1660 

Testamento de Diego de Montemayor “el Mozo”