24/04/2018
Editoriales

Nuestras Raíces Históricas

Estamos cumpliendo 495 años de haber sido "engendrados" como nación que iba a formarse, cuando unos 20,000 tlaxcaltecas, acaudillados por 400 españoles, tomaron la Gran Tenochtitlán, capital del Imperio Azteca, el 13 de agosto de 1521. Y también estamos cumpliendo 195 años de haber nacido como estado-nación, cuando el Ejército Trigarante, que era el Ejército Realista con el agregado de las tropas insurgentes de Vicente Guerrero, entró en esa misma Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821.

Y ¿Qué era ese Imperio Azteca? Pues era la culminación de de una de las dos componentes, siendo la otra la Maya, de la Etapa Post-Clásica de la Civilización Mesoamericana, que había nacido entre los Olmecas del Ismo hacia 1200 a. C. Esta civilización primitiva o de 1ª Generación, como lo habían sido la Sumerio-Babilonia y la Egipcia, había nacido espontáneamente de una agricultura que a partir de 3,500 a. C. había domesticado el maíz, el frijol, el tomate, la calabacita y el maguey en el Altiplano del sur de Puebla, y luego también se había aclimatado a las costas tropicales. Y ¿Quiénes habían desarrollado esta agricultura? Pues los descendientes de unas tribus siberianas en proceso de "mongolizarse" que habían pasado caminando a Alaska durante la última glaciación, hace unos 15,000 años, y luego habían irrumpido en la Gran Pradera Americana hacia 12,500 a.C. y entrado luego a México, hace unos 12,000 años y algunos siguiendo hacia Sudamérica, llegando a la Patagonia hace unos 10,500 años.

Y ¿Quiénes eran los españoles? Pues eran la rama hispánica de la Civilización Cristiana Occidental de 3ª Generación, que acababan de reconquistar su país de la invasión árabe del año 711. El Cristianismo se había formado de la interacción de las dos grandes Civilizaciones de Segunda Generación que ha habido en este Planeta, la Greco-Romana, creadora de la filosofía, la democracia y el Estado de Derecho, y la Siriaco-Irania, como la llama Toynbee, fundiendo en el adjetivo "siriaco" las aportaciones de los judíos, el monoteísmo, y de los fenicios, el alfabeto fonético. Estas dos civilizaciones, que habían nacido hacia el año 750 a.C., eran, a su vez, herederas de las civilizaciones Sumerio-Babilonia y Egipcia de 1ª generación que habían nacido hacia 3,500 a.C., basadas en la agricultura del trigo, la primera que hubo en este mundo, pues había comenzado en el Creciente Fértil del Medio Oriente hacia 8,500 a.C. En el oriente de Asia luego se formaron las civilizaciones Índica y China, esta última basada en su propia agricultura del sorgo y del arroz.

Así que el casi increíble choque que se dio en la Conquista de México, repetido luego en Perú, han sido y serán casos únicos e irrepetibles en la historia del mundo: El choque de mentalidades colectivas mágicas, que fundían en una sola explicación mítica, todos los fenómenos cósmicos, meteorológicos, biológicos y sociales, enfrentándose con hombres que estaban pasando por el Renacimiento Humanista, la Expansión Oceánica y la Reforma Religiosa, y que luego iban a desarrollar el Método Científico, la Ilustración y las Revoluciones Políticas e Industrial.

Así que para nosotros los mexicanos es especialmente necesario y conveniente estudiar a fondo tanto la historia universal como la de nuestro propio país, pues aquí han ocurrido procesos formativos únicos, por lo que todavía nos queda mucho por superar para que nuestra sociedad tenga el grado de igualdad de derechos y oportunidades, respetando las diferencias étnicas y regionales, que nos permita seguir avanzando, por medio de la democracia liberal, hacia unos mejores niveles de ingresos y de educación.

Atte.- JVG.- 28-09-16