17/Sep/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Julio 8 de 1867: muere fusilado en Ciudad de México el ex gobernador Santiago Vidaurri. Nacido en julio de 1809 en Villa de la Punta de Lampazos, Nuevo León, fue hijo de José Vidaurri de la Cruz y María Teodora Valdés. Estudió sus primeras letras en su tierra natal, y salió a la luz pública cuando el 12 de enero de 1832 –a los 24 años de edad- sostuvo en Monterrey una pelea con el soldado Juan Olivares a quien le cercenó la mano izquierda.

Preso por ello laboraba de escribano oficial y al salir libre le ofrecieron trabajo en ese mismo oficio, pero en la Secretaría General de Gobierno. Cuando Juan N. De la Garza y Evia fue gobernador, de 1835 a 1837, lo nombró Oficial Mayor, y los gobernadores Joaquín García (1837 a 1839), Manuel María de Llano (1844 a 1845), y Jerónimo Cardona (1854 a 1855), lo nombraron Secretario General de Gobierno. Tras la guerra con Estados Unidos y la venta de La Mesilla, el país se convulsionaba por los excesos de Santa Anna, así que Juan Álvarez y otros caudillos de ideas liberales, lanzaron el Plan de Ayutla en 1854. Vidaurri emergió como el líder regional más relevante del noreste nacional. Promulgó el Plan Restaurador de la Libertad, convocando a Nuevo León, Coahuila, y Tamaulipas a “oponerse a los gobiernos despóticos y formar una entidad separada en tanto la situación nacional mejorara”.

Así Vidaurri se afiliaba al movimiento liberal del Plan de Ayutla, y lo utilizaba para erigirse gobernador de Nuevo León, del 23 de mayo del año 1855 al 12 de diciembre de 1856, y después del 17 de agosto de 1857 al 25 de septiembre de 1859. Inició un liderazgo regional enderezado a la creación de la República de la Sierra Madre, con los estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas. Coahuila, recientemente cercenada por la guerra con Estados Unidos, lo secundó, pero el gobernador de Tamaulipas Francisco Vital Hernández ignoró su propuesta.

Vidaurri aprovechó que el Plan de Ayutla prometía una República sin fueros ni privilegios, para deslizar a los militares de Coahuila, la tesis de que debían buscar la protección de un cacicazgo mayor como el suyo —el de Santiago Vidaurri—, que tenía apoyo de los militares de toda la región desde que había sido comandante de las fuerzas combatientes a los indios bárbaros.Conseguido el tutelaje político declaró el 19 de febrero de 1856 la anexión de Coahuila a Nuevo León. Como era de suponerse chocó con el gobierno federal y tras varios enfrentamientos favorables al nuevoleonés, se dieron los Acuerdos de la Cuesta de los Muertos: Vidaurri reconocía al gobierno de Comonfort, y el gobierno federal respetaría la unión de Coahuila a Nuevo León, si el pueblo coahuilense lo aceptaba. Se sometió al referéndum con resultados muy favorables a la unión, (4 mil 56 votos a favor y 260 en contra), por lo que el Congreso Constituyente federal de 1857, reconoció la existencia del Estado de Nuevo León y Coahuila.

Desapareciendo la entidad federativa y soberana de Coahuila. Nuevo León evidenció una notable mejoría en su hacienda, al disfrutar del producto de los impuestos de las aduanas coahuilenses. Mientras Coahuila empobrecía, y anímicamente los coahuilenses se deprimían por ser gobernados desde Monterrey, que “utiliza los recursos de la aduana de Piedras Negras, para su exclusivo beneficio”, según declaraciones de distinguidos liberales, mientras el gobierno errante del presidente Juárez pena por falta de recursos.

En enero de 1863 se celebraron elecciones para gobernador del estado de Nuevo León y Coahuila, y resultó electo Vidaurri. La administración liberal de Juárez desde San Luis Potosí exigió el 20 de enero de 1864 a Vidaurri —invocando su patriotismo—el pago de los aranceles de las aduanas, pero el lampacense respondió que la entrega de los impuestos federales “traería la ruina al estado”, y el día 30 amenazó con la independencia de Nuevo León y Coahuila, y Tamaulipas. Por eso, en febrero de 1864 llegó a Monterrey el general Manuel Doblado con su temeraria división, y el día 10 llegó el propio presidente Juárez, pero Vidaurri no fue a recibirlo, enviando al diputado Garza Mireles. Vidaurri resguardado en la Ciudadela se negó a entrevistarse con Juárez hasta que se retiraran las tropas de Doblado.

El 12 de febrero de 1864 Juárez llegó a Monterrey y Vidaurri salió a entrevistarse con él, terminando en no buenos términos. De nuevo en Saltillo, el 24 de febrero de 1864, el presidente Juárez, apoyado en las facultades extraordinarias que le otorgara el Congreso de la Unión, del 30 de mayo de 1863, decretó el 26 de febrero de 1864 la separación de Nuevo León y Coahuila, en dos estados soberanos e independientes. Vidaurri salió rumbo a San Antonio Texas y regresó para sumarse al gobierno de Maximiliano, mismo que luego de una sangrienta lucha fue derrotado por los mexicanos. Muerto Maximiliano, Vidaurri fue preso y fusilado en la plaza de Santo Domingo de la ciudad de México el 8 de julio de 1867. Se trata de todo un gran personaje nuevoleonés, del que se ha escrito mucho y falta mucho más. Su liderazgo fue muy grande y sus seguidores aducen que, con su gobierno, nuestro Estado tuvo una grandeza que no ha vuelto a tener, pero sus contrarios olvidan todo lo bueno que hizo, al recordar su traición a la patria por haber apoyado y formado parte del gobierno espúreo del emperador Maximiliano de Habsburgo.