18/11/2018
Editoriales

Alfonso Reyes y su día más feliz

 

 

Cuando se le preguntaba a don Alfonso Reyes cuál había sido el momento más feliz de su vida, invariablemente contestaba que fue aquel cuando regresó a su natal Monterrey después de viajar durante años (1913-1938) por el mundo y haber sido Embajador de México en España, Francia, Brasil y Argentina. En ese instante sintió una gran emoción al ver de nuevo el Cerro de la Silla, el Colegio Civil y reencontrarse con sus amigos y consigo mismo.

 

Algunos le criticaban el haberse alejado de México, pero estaban equivocados. Su mente y su corazón siempre estuvieron atentos a lo que sucedía en su Patria.

 

Así lo hizo cuando escribió "Visión de Anáhuac", así lo hizo en "Pasado inmediato", en "A vuelta de correo", en "México en una nuez" y en otras obras.

 

Así lo hizo, también, cuando, estando en Brasil, envió su Voto por la Universidad del Norte, para apoyar la creación de la Universidad de Nuevo León: "... La creación de nuestra Universidad significa un cambio de acento en la atención pública: la cultura, que antes crecía como al lado, pasará a constituir el núcleo, el meollo.

 

“La organización escolar dará el armazón, y en ella se trabarán como derivaciones indispensables todas las demás actividades técnicas, la circulación del comercio y aun los entreactos de la vida mundana... La Universidad del Norte llega a su tiempo..."

 

Cada vez que podía regresaba a su tierra natal. Aquí estuvo en el primer Congreso Internacional de Historiadores, en el mes de septiembre de 1949, cuando presentó su ponencia "Mi idea de la Historia".

 

Varias veces estuvo en el Aula Magna y en el Colegio Civil. En ese Colegio Civil, también en el Aula Magna, se lleva a cabo actualmente el Festival Alfonsino, el cual fue creado por el Lic. Raúl Rangel Frías. exRector de la UANL y exGobernador del Estado.

 

En aquel cuatro de septiembre de 1949, corría por los pasillos del Colegio Civil el rumor de que Reyes no vendría al Congreso, pero de pronto se presentó y expuso su genial opúsculo “Mi idea de la Historia”, en el que desde el inicio afirmó con modesta:

 

"Soy un convidado inoportuno. Poco avezado en las disciplinas en que os habéis enaltecido, traigo hasta los claustros el aire de la calle, y sólo me anima comparecer ante vosotros el deseo de saludar a tan ilustres huéspedes en mi tierra natal... ¿Mi Idea de la Historia? ¡Que presunción, que disparate!, si ya el autor de Fausto nos dijo que nada es nuestro en propiedad exclusiva, que vivimos sobre el patrimonio común, y que cada hombre es una confluencia provisional entre las corrientes humanas, una intersección pasajera, a la cual por economía del discurso se le asigna un nombre propio..".

 

En ese momento, Alfonso Reyes brindó una cátedra sencilla, profunda, reflexiva, en donde la estética de la historia convida a pensar en que, si bien la Historia es la ciencia de la verdad, escribir mal o mentir, son dos monstruos gemelos que la acechan.

 

El escritor dio un repaso por los estilos literarios en la historia, la censura, la alegoría de los tonos histórico-regionales, citando como ejemplo al jarabe tapatío, el tango argentino y el corrido norteño.

 

Habló de que las piedras, como los documentos u objetos, son inútiles por sí mismos porque no hablan. Hay que introducirse en el ejercicio de la redacción para extraer el verdadero sentir político y diplomático de éstos.

 

El historiador es así el ventrílocuo o el mago que hace hablar a los papeles, les vierte su sangre, energía y edifica complicadas arquitecturas, incluso las trasciende y puede llegar a la fase de las "diversiones Históricas " o los supuestos del ¿Qué tal si hubiera pasado esto y no lo que sucedió?.

 

En otra ocasión asistió en compañía de su esposa doña Manuelita Mota de Reyes a la inauguración de la Biblioteca Universitaria "Alfonso Reyes". Lo condujo, como siempre, su amigo Raúl Rangel Frías.

 

Don Alfonso acostumbraba pedirle a don Raúl que lo acompañara a visitar el aula donde cursó sus estudios en el Colegio Civil. Reyes se educó en ese plantel, al igual que miles de jóvenes, entre ellos Raúl Rangel Frías, José Alvarado, Juan Manuel Elizondo y muchos más.

 

Durante más de cuatro décadas permaneció en el Colegio Civil una placa, justo en el aula donde Reyes cursó sus estudios. Esa placa fue instalada con recursos estudiantiles por el Centro Universitario "Alfonso Reyes" en el año de 1961, en ocasión del 72 aniversario del natalicio del destacado escritor. Con la remodelación del lugar, la placa fue retirada y guardada en la Hacienda San Pedro y es importante volverla a colocar, para que las nuevas generaciones sepan donde estudió el regiomontano universal.

 

Varias veces estuvieron en ese lugar, para rendir homenaje a Reyes, doña Manuelita Mota viuda de Reyes, el Gobernador Raúl Rangel Frías, el Rector Joaquín A. Mora y el Director del Colegio Civil, Mario López Ramírez, acompañados por los jóvenes reyistas.

 

Esa placa estaba ubicada a la entrada de la primera aula en el ala sur del Colegio Civil, la que está por la calle de 5 de Mayo. En tiempos recientes circuló un libro dedicado al poeta Horacio Salazar Ortiz. En esa obra se incluye una fotografía ante esa placa en la que aparecen varios alumnos del Colegio Civil, en compañía de Horacio, quien fue uno de los oradores en la ceremonia de instalación de ese homenaje.

 

El edificio del Colegio Civil fue rescatado hace unos años y ha sido convertido en Centro Cultural. Ahora está más bello que nunca y con una gran actividad.

 

Además, se ha conseguido darle brillo y esplendor con interesantes actividades culturales, como son obras de teatro, conferencias, presentaciones de libros, exposiciones, etc. Ahí funciona también la Pinacoteca del Estado.

 

Mientras tanto, durante este mes de mayo, los universitarios, encabezados por el Rector de la UANL, Mtro. Rogelio Garza Rivera y el Secretario de Extensión y Cultura, Dr. Celso José Garza Acuña,  llevan a cabo una serie de actividades dentro del Festival Alfonsino, que es un merecido homenaje al regiomontano ilustre y mexicano universal, en el 129 aniversario de su natalicio.

 

Alfonso Reyes permanece vivo en el mundo de las ideas y su nombre figura con justicia en avenidas, escuelas, bibliotecas y monumentos.

 

Varios países han creado Cátedras en su honor y, algo muy importante, su obra continúa vigente e ilumina el camino para las nuevas generaciones.