22/09/2018
Editoriales

Los Grandes Gobernadores de Nuevo León. Aarón Sáenz, segunda y última parte

La cercanía de Aarón Sáenz con el presidente electo Álvaro Obregón asesinado en el restaurante La Bombilla era evidente. Por ello, el poderoso grupo obregonista intentó que nuestro paisano fuera el candidato a la presidencia, y más porque había organizado regionalmente a la mayoría de los militares dentro del Partido Nacional Revolucionario, así que su candidatura era la natural. Sin embargo, el ex presidente Plutarco Elías Calles, máximo líder de la revolución, se inclinó por el ingeniero Pascual Ortiz Rubio, porque la gente veía en Sáenz a Obregón, mientras POR era más cercano y disciplinado con él –con Calles- quien tenía planes para continuar siendo la figura política central del país.  

   

La disciplina ante todo

Aarón Sáenz, militar al fin, llevaba la disciplina atada al cuello, así que al decidirse la candidatura por el ingeniero Ortiz Rubio, se regresó con todos sus arreos al gobierno del Estado de Nuevo León. Sin embargo, Ortiz Rubio ya en el ejercicio de la presidencia, requería, por una parte, que Sáenz estuviera tranquilo para evitar un posible rebote en la paz política y militar recién conseguida, y por otra, conocía de sus capacidades, amén de que disfrutaba de su amistad con Aarón, así que lo hizo uno de sus más cercanos colaboradores. 

 

La seducción de la política nacional

Esto se reflejó en Nuevo León. La segunda mitad del gobierno estatal de Aarón Sáenz -en los años 1930 y 1931- se significó por sus ausencias, solicitando varias veces licencia al Congreso del Estado. Dichas ausencias fueron cubiertas por el linarense José Benítez Martínez, quien decía seguir “la guía y el bien intencionado programa de gobierno” de Sáenz.Cuando en realidad, Aarón Sáenz sólo gobernó Nuevo León en este periodo, el mes de enero más algunos días de febrero de 1930, y no regresó sino hasta el 12 de septiembre de 1931 para terminar su gubernatura el 4 de octubre, al sentir cierta frialdad de sus paisanos. Esta es la parte negativa de Aarón Sáenz; pocos nuevoleoneses le perdonaron que hubiese preferido irse a México sin haber concluido aún su gubernatura.

 

Pero a nivel nacional brilló mucho. Mostró habilidades extraordinarias, no sólo como Canciller con Obregón, sino que Sáenz ocupó sucesivamente las Secretarías de Educación Pública y la de Industria, Comercio y Trabajo, durante el gobierno de Pascual Ortiz Rubio. 

 

El presidente Ortiz Rubio aprovechó el talento de Aarón Sáenz

Por su parte, Ortiz Rubio tuvo problemas desde el inicio de su mandato, comenzando con un atentado. También cargaba la pesada losa de una jefatura real de Calles, y la oposición de la Iglesia y padres de familia a dos programas federales: la educación socialista y la prohibición de que los religiosos impartieran la educación. Como secretario de Educación Pública, de febrero a octubre de 1930, Sáenz sintió que Ortiz Rubio quería utilizarlo, al no ser católico, enfrentándolo con el Arzobispado de México y la sociedad de Padres de Familia, pero al ver complicada la situación, Sáenz mejor se enfocó a impulsar la naciente educación secundaria logrando establecer al menos una escuela de ese nivel en todas las capitales de los estados.

 

De Educación, pasó a ser Secretario de Industria, Comercio y Trabajo, de octubre de 1930 a septiembre de 1932, que terminó el gobierno de Ortiz Rubio. Justo cuando comenzó la aplicación de la Ley Federal del Trabajo, similar a la de Benito Mussolini que mediaba entre trabajadores y empresarios, donde los trabajadores pierden el derecho a formar sindicatos de manera libre, pues el gobierno firma las normas de formación de los sindicatos y estos deben registrarse, convirtiéndose el Estado en árbitro obligatoriode los conflictos laborales. Le tocó operar la Reforma Laboral de esos tiempos, estrenada con la huelga de la Vidriera Monterrey.

 

Como Regente del Distrito Federal

Con el presidente Abelardo L. Rodríguez (De 1932 a1934) y la primera mitad de la presidencia de Lázaro Cárdenas(De 1934 a juniode 1935), fue Regente de la Ciudad de México, donde lucióconstruyendoplazas y abriendo avenidas importantes, además de reorganizar las finanzas del Distrito Federal.

 

Ciertamente Benítez cubrió bien las ausencias de Sáenz, pero justo es reconocer que las bases administrativas sentadas por Aarón Sáenz han seguido vigentes sin modificación digna de ser mencionada; su sistema de organización ha sido aprobado al paso del tiempo con las adecuaciones naturales de la nuevas realidades nacional y estatal.

 

La obra estatal de Sáenz

Para el año de 1930, siguiendo la reforma hacendaria de Sáenz se incrementó la recaudación en 1 millón 126 mil 096. 69 pesos, con este nuevo orden que reducía los impuestos estatales de los particulares al impuesto predial, y el de la industria y los impuestos del comercio reorganizados, hubo suficientes recursos para apoyar a los municipios en sus necesidades básicas y con orden para gastarlo.

 

A inicios del gobierno de Sáenz, había en Nuevo León 475 escuelas con 46 mil 015 alumnos y, para finales de 1930, los números se habían incrementado a 669 escuelas y los alumnos a 67 mil 791.

 

Con Sáenz se pavimentaron totalmente las cabeceras de Villaldama y Allende; y por primera vez, casi todo el primer cuadro de la ciudad de Monterrey, del Río Santa Catarina a la avenida Colón y de Villagrán a Diego de Montemayor; y al sur de la calzada Madero cada “tercer calle, de manera que todo mundo en la ciudad tenga buenos pavimentos a una cuadra de su casa lo más lejos”. Por ejemplo, las calles de Tapia y de Espinosa se pavimentaron totalmente, pero no así la de M. M. De Llano lo que, en su tiempo, fue un avance muy considerable.

 

Monterrey, ciudad industrial de México

 

En cuanto al apoyo a la industria, gestionó ante la Federación el tendido de un gasoducto desde Texas hasta Monterrey abaratando los costos de producción de la industria, y la instalación de “una gran planta de la Compañía de Luz y Fuerza capaz de proporcionar corriente eléctrica a bajos precios” lo cual palió los efectos de la crisis mundial de 1929 y posicionó a Monterrey por primera vez como la Capital industrial de México.

 

Se terminó de construir la presa Don Martín, en Anáhuac y otra en los Herreras en colaboración con la Comisión Nacional de Irrigación; se fumigaron casi todos los árboles frutales productivos del estado. Y se instaló el drenaje pluvial por las calles de Doctor Coss y de Isaac Garza.

 

La estación agrícola de Montemorelos proveyó de pies de cría y gallinas ponedoras a los habitantes del estado lo que logró por primera vez la autosuficiencia en materia de consumo de huevo.

 

Se construyeron las escuelas Fernández de Lizardi y la Técnica Álvaro Obregón, la que para su primer año de operación en 1931, llegó a tener mil 200 alumnos. Asimismo, en 1930 inauguró el bello y emblemático edificio del Palacio Federal que iniciara en 1928, con fondos federales y colaboración estatal.El gobierno de Aarón Sáenz fue un gobierno planeado con programas fijos a 4 años que permitieron que ante la ausencia del titular, el estado siguiera avanzando.

 

Este esquema de planificación, fue tomado originalmente de la Unión Soviética y fue la base de funcionamiento de los partidos de la Revolución: Partido Nacional Revolucionario, Partido de la Revolución Mexicana y Partido Revolucionario Institucional que, sumados a otras medidas en materia de comercio internacional, permitieron el milagro mexicano.

 

Monterrey, única ciudad con gas natural en los hogares

Los programas de introducción de gas natural, posibilitaron que Monterrey fuera una de las pocas ciudades en Latinoamérica en tener este servicio para los hogares, y además junto con una política fiscal ordenada y luz eléctrica económica permitieron que Nuevo León sorteara la crisis económica mundial de 1930.

 

La reforma hacendaria de Aarón Sáenz fue reconocida a nivel nacional y se copió en varios estados la república, con lo que se sustituyeron las antiguas normas que regían desde principios de la vida independiente.

 

En resumen, Aarón Sáenz fue uno de los Grandes Gobernadores de Nuevo León que hizo un buen gobierno apoyándose en los contactos políticos federales que construyó durante su larga carrera política nacional.

 

Fuentes:

 

Informes de gobierno de José Benítez

Periódico Oficial del Estado 1830-1831 versión electrónica.

El Partido de la Revolución, Miguel González Compeán, FCE, México.