24/03/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Enero 22 de 1827: La permanencia en México de los residentes españoles es objeto de agrias discusiones en el Congreso y entre la sociedad mexicana. Las propuestas más radicales giraban en torno a la expulsión de todos los españoles que residían en el país. Recientemente, el 19 de enero de ese mismo año, había sido detenido el Padre Joaquín Arenas por planear un movimiento en favor del restablecimiento de la soberanía española, así que el Gobierno emitió circulares alertando a los gobernadores de los estados para que tomen medidas precautorias al respecto de posibles grupos identificados con ese propósito.

Y posteriormente, el 10 de mayo, tras la condena a muerte del padre Arenas, se promulgó la ley que prohíbe a los españoles ocupar puesto alguno hasta que España reconozca la independencia de México. El sentimiento social anti español es vigoroso, lo cual es aprovechado por las logias yorkinas debido al evidente apoyo que los escoceses daban a los españoles.

Los cuestionamientos en contra de los españoles radicados en México no desapareceron sino hasta diciembre de 1836 cuando se firmó el Tratado de Santa María- Calatrava, reconociendo España la independencia y soberanía de México en los territorios que antes se llamaban: La Nueva España.