14/11/2018
Editoriales

PORQUE NO BAJARAN LAS GASOLINAS

Los diferentes analistas partidarios siempre del libre comercio en nuestro país tales como Sergio Sarmiento, Pascal Beltrán del Rio o Maricarmen Cortez reconocen que, por lo pronto, las gasolinas no bajaran de precio aunque se haya permitido la libre importación de estas. Es decir, aunque, por ejemplo, la gasolina de Texas este a 1.6 dólares el galón, lo cual implica un costo de unos 6.30 pesos por litro según la cotización del dólar actual de 18.50 y algo; el precio no puede bajar porque ya está estipulado que es de 13.16 peso el litro la magna y de 13.95 pesos la Premium.

Además, toda gasolina al entrar pagaría los impuestos como el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el IVA que representan cerca de 8 pesos más. Por eso, como dijo alguno de los analistas mencionados arriba el negocio de la importaciones de petróleo va a ser " centavero", es decir con muy poco margen de ganancia. Por otro lado, la única empresa que cuenta con la infraestructura para esta importación y por medio de la cual importa ya más de 426 mil barriles de gasolina al día, es Pemex.

Es la única empresa que tiene ductos, almacenes, pipas etc. Así que los importadores tendrán que rentar esa infraestructura y eso es otro costo. Entonces, ¿Por qué Peña Nieto decidió hacer este adelanto? Para Beltrán del Rio queda difícil pensar que no sea para hacer que esos importadores paguen el impuesto que Pemex no paga por importar por ser un "monopolio "estatal todavía. Es decir, el gobierno depende mucho en este momento del cobro del IEPS y otros impuestos al consumo como el IVA. La gasolina paga ambos y de ahí se mantiene a flote las finanzas del gobierno ante la caída de los precios del petróleo. Los importadores pagarán también. Si además Pemex empieza a "rentar" sus ductos o sus pipas pues también dejará un dinerito extra al gobierno (aunque hay algunos que piden que Pemex ceda su infraestructura gratuitamente como lo hace Telmex con otras telefónicas). Así que suena como a un acto de "desesperación fiscal" la medida.

Sin embargo, aunque así sea, la consecuencia real es que sacaran a Pemex de su papel de intermediario entre la gasolina comprada en Estados Unidos y los consumidores mexicanos y entregarán ese negocio a empresarios vinculados al gobierno y disminuirán aún más el papal de Pemex como la empresa petrolera nacional.