15/06/2019
Editoriales

De obrero a presidente

Nacido en 1943, el electricista y líder polaco Lech Walesa dirigió de 1980 a 1990 “Solidaridad” la primera organización sindical independiente en el bloque comunista.

La ciudad de Gdansk –que vivió la primera huelga del Astillero de Polonia- liderada por el mismo Walesa, celebró en noviembre de 1982 con mucha alegría la puesta en libertad, luego de estar en prisión once meses, de la cabeza del sindicalismo en todo Polonia, Walesa. Este gran líder de trabajadores fue presidente de Polonia de 1990 a 1995, siendo el primer líder elegido democráticamente en ese país, y además tuvo el honor de recibir el premio Nóbel de la paz en 1983.

En 1988 hubo en Polonia una oleada de malestar social desencadenándose una serie de huelgas, por lo que el gobierno comunista se vio obligado a negociar con Walesa y otros líderes sindicales. Sin embargo, la carrera política de Walesa acabó en 1995, al perder las elecciones frente a Aleksander Kwasniewski, antiguo comunista y líder de la Alianza de la Izquierda Democrática. En 1987 publicó el libro “Un camino de esperanza”.

El movimiento sindical obrero en Sudamérica es realmente fuerte, y algunos de sus líderes han llegado a gobernar su país, como Lula da Silva en Brasil, pero en México no se ha podido candidatear a ningún líder obrero, pues a pesar de las grandes centrales obreras tienen numerosos militantes distinguidos como Fidel Velázquez, Luis N. Morones, y otros, la sociedad voltea a ver candidatos independientes, o de partidos políticos, más que un líder obrero como Lech Walesa.