19/09/2018
Editoriales

Entrecurules 14 06 2018

Cuando el filósofo decía" Sólo sé que no sé nada", nos dio una lección de sencillez y humildad, porque la vanidad jactanciosa puede engendrar pedantes, pero no formará un solo sabio, lo dijo Alfonso Francisco Ramírez, quien figuró como diputado en el Congreso de la Unión de la 31 a la 35 legislatura y además fue ministro de la Suprema Corte de la Nación, entre muchos otros cargos académicos.

 Pues bien, este personaje dijo esas palabras al dirigirse a la juventud en Oaxaca el 31 de marzo de 1963, cuyo discurso sigue vigente.

Decía que en la hora presente la juventud tiene prisa por descender al estadio de la acción interviniendo decisivamente en los negocios, en la política, en la cátedra, en el orbe entero de las actividades sociales, inconforme con lo que se ha realizado hasta aquí.

 Y como los pocos años no significan sabiduría, prudencia ni garantías de acierto, es menester que se prepare, si quiere desempeñar cumplidamente su misión, en las austeras disciplinas de la meditación y su estudio, porque la vida es frívola no conduce a ningún puerto.

El discurso sigue siendo válido para juventud que debe prepararse para ser útil a la sociedad.

 La capacitación y la preparación es importante para la juventud, pues los conocimientos la llevará a tomar decisiones importantes para votar por quien le parezca la mejor opción.