26/03/2019
Editoriales

Cumple 100 años El Porvenir

 

TESTIGO DE

LA HISTORIA

 

Hace seis décadas llegué por primera vez a "El Porvenir". Aún recuerdo aquella sala de redacción. Jamás podré olvidar aquel primer encuentro con personas que después serían amigos nuestros. Ahí estaban don Rogelio Cantú, el director-Gerente; Francisco --Pancho-- Cerda, el subdirector; Romeo Ortiz Morales, Rubén Ibarra Sanmiguel, Aureliano Quintero, Nacho Salgado, José Esquivel, Alfonso Navarro, Raúl S. Montoya, Hiram Ortiz....

 En la memoria hay muchos rostros más: Fotógrafos, linotipistas, gente del taller, del área de publicidad, de circulación, secretarias, recepcionistas, correctores, intendentes.

 Terminaba una década: los 50 y estaba a punto de iniciarse otra: los 60. Aquel año de 1959 fue el año de la muerte del periodista Federico Gómez, del abuelo Francisco Salinas, de los escritores Alfonso Reyes y José Vasconcelos y de la maestra Julia Garza Almaguer. La ciudad lamentó también el crimen de miembros de la familia Pérez Villagómez. Algunos conservadores se escandalizaron con la aparición de la minifalda.

 Mientras tanto, Nuevo León y su ciudad Capital, seguían creciendo. Había entonces un millón 78 mil 848 habitantes en el Estado y 708 mil 399 en la ciudad de Monterrey.

 Nuevas colonias se iban creando en la metrópoli que crecía horizontal y verticalmente. Ese año, la ciudad vivió el levantamiento de un gran edificio frente a la Plaza de Zaragoza: El Condominio Acero.

 Los regiomontanos acudían a cines como el Reforma, el Monterrey, el Encanto y el Juárez. Esa década surge el Teatro María Teresa Montoya. Predominaba un nuevo ritmo: el rock and roll, con ídolos como Elvis Presley, Los Beatles y Bill Halley y sus Cometas. Éste último hizo su presentación personal en el Teatro México. Las guitarras eléctricas, la batería y la voz de Halley y sus Cometas llenaron de alegría y entusiasmo aquel Teatro, mientras las notas musicales salían hasta la Calzada Madero.

 Ese año de 1959, el Gobernador del Estado era el humanista Raúl Rangel Frías.

 

UNA VISIÓN MÁS

AMPLIA DEL MUNDO

 

Pero volvamos a "El Porvenir".

 Al llegar al edificio de 5 de mayo y Galeana, nos recibió el olor a tinta de las rotativas y el calor de los crisoles de los linotipos. Pero, sobre todo, ingresamos a un nuevo mundo que nos abriría muchas puertas, que nos permitiría aprender y enseñar, así como conocer a muchas personas y que nos ayudaría a tener una visión más amplia y real del mundo.

 Para entonces, "El Porvenir" ya había cumplido sus primeras cuatro décadas. En sus páginas había dado cabida a las colaboraciones de Vito Alesio Robles, Alfonso Reyes, Nemesio García Naranjo, José P. Saldaña, José Navarro, Timoteo L. Hernández, Plinio D. Ordóñez, Raúl Rangel Frías, Ricardo Covarrubias, Celedonio Junco de la Vega, Diódoro de los Santos y tantos y tantos más, que sería largo enumerar.

 "En los cimientos, en la raíz de El Porvenir, --nos dijo en alguna ocasión el maestro Ricardo Covarrubias-- floreció el trébol extraordinario (trébol de cuatro hojas) que lo ha hecho llegar, tras de diez lustros, hasta nosotros; el trébol donde advertimos a Ricardo Arenales, el animador; a don Jesús Cantú Leal, el mantenedor; a don Federico Gómez, el timonel, y a Eduardo Martínez Celis, el vehemente enemigo de la espera".

 Efectivamente ellos fueron, en los primeros cincuenta años de vida de este importantísimo medio de comunicación social, los pilares, los fundamentos de una larga carrera de éxitos que mañana --jueves 31 de enero de 1999-- llega a los primeros 100 años.

 Y agregaba don Ricardo: "Miles de aciertos fortalecen la granítica contextura de este órgano de la Opinión nuevoleonesa que hoy, a medio siglo de su génesis, sigue pendiente de sus alertas, de sus cautelas, de su encauzamiento. Heredero de aquéllos que cumplieron --savia nueva-- Rogelio Cantú burila, desde hace diez años, la vida de El Porvenir”.

 Los años han pasado. Hoy, en esta fecha memorable, recordamos que 100 años atrás --eran todavía tiempos turbulentos-- nació El Porvenir, periódico del que se puede afirmar, en estricta justicia, que es la más antigua escuela de periodistas de Nuevo León, decano de nuestros diarios y uno de los más importantes de la hermosa y pujante provincia mexicana.

 

GENERACIONES

DE PERIODISTAS

 

Desde la fecha de su nacimiento, aquel ya lejano 31 de enero de 1919, bajo el impulso entusiasta y creador de don Jesús Cantú Leal, y del poeta colombiano Miguel Osorio, más conocido entre nosotros como Porfirio Barba Jacob, aunque también había utilizado los seudónimos de Maín Ximénez y Ricardo Arenales, por este diario han pasado varias generaciones de periodistas.

  A vuelo de pájaro llegan a la mente, en sucesión vertiginosa y entre muchos otros --cientos podrían ser-- los nombres y las figuras de periodistas destacados que en El Porvenir dejaron huella. Podemos citar obviamente a don Federico Gómez, Eduardo Martínez Célis, Francisco Cerda Muñoz, Regino Díaz Redondo, Jorge Villegas, Ramón Pedroza Langarica, Plinio D. Ordóñez, Oziel Hinojosa, Romeo Ortiz Morales, Silvino Jaramillo, Armando Fuentes Aguirre "Catón", Raymundo Yzcoa Flores, Rosalío García, Ignacio Salgado, Mario Canales Sáenz,, Rubén Ibarra Sanmiguel, Raúl S. Montoya, Samuel Flores Longoria, Aureliano Quintero Pérez, Franco Gómez, Manuel Yarto, Héctor González, Salvador Pérez Chávez, Agustín Rodríguez Carranza, Francisco Tijerina, José Esquivel, Felipe Coronado Limón, Humberto Gaona, Franco Gómez, Carlos Herrera, Ramiro Palacios, Guillermo Urquijo, José María Santos, Guillermo Mora Tavares, Juan Roberto Zavala, Florentino Ayala, Ángel Quintanilla, Hugo Martínez Navarro, Celso José Garza Acuña, Gustavo Mendoza, y tantos y tantos nombres más.

 Obviamente, la mujer no ha sido ajena a la vida de El Porvenir. Entre las que han militado en sus filas recordamos a Rosaura Barahona, Elba González Campos, Esperanza Villarreal, Hermila Martell, Betty Flores, Nelly O. Martínez, Nelda Mier, Juana María López y muchas más.

 Sobre todos estos nombres, obviamente, hay que destacar el de quien se puede considerar el patriarca de El Porvenir en los lustros cercanos, el director gerente por varias décadas, aunque se hacía llamar simplemente: el gerente, don Rogelio Cantú Gómez.

 Desaparecido físicamente en 1984, la figura y el nombre de don Rogelio siguen presentes en El Porvenir, a través de sus hijos y sus nietos, que integran ya la cuarta generación de una familia que, por 100 años, ha estado al frente del Periódico de la Frontera.

 En efecto, don Rogelio tomó las riendas del rotativo a la muerte de su padre, don Jesús Cantú Leal, en 1947, y cedió la estafeta a sus hijos. Por un tiempo estuvo Jesús Cantú Escalante al mando del periódico, y ahora hace lo propio su hermano José Gerardo Cantú Escalante.

 En sus 100 años de existencia, que mañana se cumplen, El Porvenir ha sido testigo de la historia de Nuevo León, de México y del mundo. Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, ¡que quien quiera conocer la historia del siglo XX y lo que va del XX!, debe asomarse a las páginas de "El Porvenir".

 Nuestras felicitaciones y nuestros mejores deseos para el director y sus colaboradores.