31/May/2020
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Abril 3 de 1999: muere en Cuautla Morelos, el ex gobernador Luis M. Farías. Nacido en Monterrey en 1920, en el hogar de José F. Farías y Benedicta Martínez, estudió sus primeras letras en el Colegio Franco Mexicano y después la secundaria en Eagle Pass y en Torreón estudió una carrera comercial. Desde niño gustaba de la lectura y la oratoria, así que fue a estudiar a la Escuela Nacional Preparatoria y en la Facultad de Derecho de la UNAM. Su liderazgo nato le llevó a presidir las directivas de estudiantes de derecho y después la Federación de Estudiantes Universitarios. Desde joven era locutor y aunque se graduó de abogado en 1947, era requerido en varias estaciones de radio, pues su tono de voz era imponente y lo acompañaba con una amplia cultura, por lo que sus participaciones eran muy escuchadas en el país. Trabajó en XEAW siendo el secretario general del sindicato de los trabajadores de la empresa y de allí saltó a ser el líder del sindicato nacional, para después dirigir a sus compañeros locutores a nivel Latinoamericano. En 1947 casó con María Emilia Mackey Velázquez con quien procreó nueve hijos. En 1950 conducía y editorializaba a cuadro en el Canal 2 de Televisa por ocho años. Fue llamado por los productores de películas norteamericanas para que doblara muchas de ellas del inglés al español. Fue diputado por el PRI en 1955, y sus participaciones en la tribuna fueron sensacionales. Al terminar esa legislatura, el presidente Adolfo López Mateos lo nombró titular de información de Segob, y después fue oficial mayor de Turismo. En Nuevo León comenzó a figurar cuando fue de nuevo diputado federal al ganar el distrito 2 con cabecera en Sabinas Hidalgo, y asumió el liderazgo mayoritario de la Cámara de Diputados. Su participación en los debates por la matanza de 1968 fue muy relevante, defendiendo al presidente Díaz Ordaz. En 1970 fue electo senador por Nuevo León, pero no terminó su periodo debido a que el Congreso del estado lo nombró Gobernador de Nuevo León para sustituir a Eduardo A. Elizondo, quien renunció a tan honroso cargo por problemas con el presidente Echeverría en el tema de la autonomía universitaria. El 5 de junio de 1971 rindió su protesta como gobernador del Estado y realizó una gran obra en sólo dos años, pues su sueño dorado era gobernar por seis años, así que trabajó a un ritmo increíble. Realizó reformas al Registro Púbico de la Propiedad, creó Fomerrey, la Academia de Seguridad Pública, y mejoró la seguridad pública, especialmente en las líneas fronterizas con Tamaulipas. Implementó programas de desarme en todo el estado, logrando que en 1971 no hubiera ningún asesinato en la frontera con Tamaulipas. Modificó el sistema penitenciario de punitivo a readaptativo, enseñándole oficios a los reos, siendo NL el primer estado en América Latina en contar con ese sistema que luego lo implementaron otros países. Atendió la epidemia de encefalitis con un total de 5 mil personas contagiadas. En cuanto a la obra pública, reconstruyó todas las obras destruidas por las torrenciales lluvias de 1917, y realizó obras urbanas en casi todos los municipios. En el área metropolitana amplió la calle Hidalgo de Monterrey, la avenida Constitución de Francisco Márquez a Churubusco, Independencia de Félix U. Gómez a Revolución. Edificó el complejo vial Constitución y Gonzalitos, amplió la gran avenida Colón y muchas obras más. Entregó el gobierno a Pedro Zorrilla, y volvió a ser diputado federal por NL, erigiéndose en el único líder de la mayoría de legisladores en dos ocasiones. Ya se había retirado de la política cuando el presidente De la Madrid le solicitó que aceptara la candidatura a la alcaldía de Monterrey. Así fue como terminó su vida pública siendo Presidente Municipal de su tierra.