17/07/2019
Editoriales

Las Plazas de Monterrey. La Plaza del Mesón, o Plaza Degollado, o Plaza Morelos

 

 

El turno de estudiar alguna plaza de la Ciudad corresponde a la Plaza Degollado, o Plaza del Mesón, o Plaza Morelos. Se ubica en el inicio de la calle Morelos, donde cruza con la de Hidalgo, y la calle de Garibaldi. De forma triangular, pues el cateto norte es la calle del Comercio -hoy Morelos-, el otro es por la Calle del Roble, hoy Juárez, entre Morelos e Hidalgo, y la hipotenusa es la calle de Hidalgo, antes Camino Real, entre Juárez y Garibaldi. Este triángulo se divide en dos partes: la poniente, y la oriente. 

La línea divisoria parte del centro del cateto norte, hasta el sur, formando un solar al oriente que hoy ocupan la Plaza de la Tecnología, la antiquísima Panadería el Nopal y la zapatería infantil La Nutria. Y en la parte poniente del triángulo está la Plaza Morelos –que alberga el monumento a Morelos-, una pequeña área pública que tiene una historia paralela a la de la Ciudad. Veamos.     

 

La calle de Hidalgo era la puerta de Monterrey

Desde los primeros días de la fundación de Monterrey, la actual calle Hidalgo se llamaba Camino Real, luego Iturbide y después Calzada México. Se consideraba la puerta de Monterrey hacia el mundo. Porque el remoto Norte no estaba colonizado aún, existiendo sólo el Sur, así que por el Camino Real entraban y salían personas, ganado, mercancías, ejércitos y autoridades provenientes del Centro del Virreinato de la Nueva España.

El trazo original de este Camino Real, hoy calle Hidalgo, era muy similar al actual. Prolongaba el camino de Saltillo y, al llegar a nuestra ciudad, bordeaba la Capilla y su Plaza de los Arrieros -hoy Plaza de la Purísima, que ya estudiamos-. Rumbo al Oriente cruzaba con una calle que carecía de nombre, pero luego fue llamada de Los Arquitos, ahora José Garibaldi, y allí se bifurcaba, igual que ahora. La rama sur seguía siendo el Camino Real hasta topar con la Plaza de Armas -hoy Plaza Zaragoza-, y la rama norte tomó con el tiempo el nombre de calle del Comercio, ahora Morelos.

Esta plaza triangular era al estilo novohispano, un terraplén sin ningún equipamiento. Los vecinos la usaban como corral que servía también de cadalso y picota para hacer justicia, que era la ejecución de delincuentes (horca o fusilamiento) y para exponer sus cuerpos como “noticia pública”. 

Pero la importancia de la Ciudad cambió cuando el virreinato se expandió - de 1610 a 1675- con las tierras nórdicas llamadas de los Texas -o Nuevas Filipinas- y Santa Fe de Nuevo México. La geografía nacional creció privilegiando a la ubicación de la Ciudad y luego, a principios del siglo XVIII, el inicio de la Feria de Monterrey la convirtió en paso obligado para quienes viajaban del centro y sur del virreinato a su extremo norte durante todo el año. En particular durante la feria, pues en ella se comercializaba cualquier cantidad de mercancías.

 

Los mesones de Monterrey

El nuevo tránsito de personas fomentó a los negocios de servicios y, entre ellos los mesones. La palabra Mesón significaba en aquella época “la casa donde concurren los forasteros de diversas partes, y pagando se les da albergue para sí y sus cabalgaduras”. Frente a la plaza triangular mencionada, con frente al Camino Real se estableció un mesón llamado de San Carlos, por lo que comenzó a ser llamada Plaza del Mesón, y en ese punto se daba servicio a las diligencias. Este mesón era operado por José Cayetano de la Garza y su familia. 

 

La primera gran obra hídrica alcanzó a llegar a la Plaza del Mesón

El Obispo Vergel, que construyó el Palacio de Guadalupe en la cúspide de la loma de Vera, dio a la Ciudad su primera gran obra hídrica. Un aljibe en el cerro cosechaba el agua de lluvia que, junto a la de arroyos cercanos, alimentaba un acueducto que iba hasta unos metros de la Capilla de la Zapatera (hoy Santuario de La Purísima). Esta obra fue ampliada por los gobernadores Simón de Herrera y Leyva (1795-1785) y su hermano Pedro de mismos apellidos (1805-1810) quienes construyeron una atarjea que terminaba en la Plaza del Mesón. 

Ahí el agua se vertía en una pila, llamada caja de aguas (había otra cerca de la Purísima) que servía tanto para uso humano como para dar de beber a las cabalgaduras de quienes se hospedaban en el mesón. Esta obra de infraestructura permitió que, ante el crecimiento de la demanda, en el año de 1828 se instalara un nuevo mesón llamado San Antonio de Padua en las fincas abandonadas de la familia Ruiz y Quiroga, originaria de Huamantla, Tlaxcala, cuyos miembros eran conocidos por el sobrenombre de Guamantle; y de una familia criolla de apellido Berridi.

“30 de Mayo de 1828 reunidos en Cabildo estraordinario los Señores Garza presidente Regidores Treviño, Borrego, Yglesias, Garibay Arreola, Guerra, Zambrano, Sanchez Garza (D. P. Y.) TreviñO (D R) Quiros y los Sindicos procuradores(…) el terreno que pertenece a los herederos del finado Berridi para una plazuela y el de la esquina del difunto Guamantle para un mezon: la proposicion fue aprobada (…)”

Todo indica que ese mesón estaba en donde hoy se encuentra el Hotel Río hasta 1998, después Hotel Río Double Tree, luego Holiday Inn y ahora IStay Monterrey Histórico. Posiblemente sea una reminiscencia la costumbre de tomar a la Plaza Degollado como aparcamiento de transporte, pues este hotel utiliza la punta del triángulo de la Plaza Morelos de estacionamiento para autobuses turísticos. Veamos algunos documentos:

“Manuel Ruiz Guamantle vende a Alejandro Castro(…) parte de un solar(…) por una calle nueva que se ha abierto ahora, que tira para la nueva catedral”(es decir la actual Avenida Juárez).

“Manuel Ruíz y Quiroga, "conocido por Guamantle", (…) entrega a Matiana Ruíz y Quiroga, su hermana "que es la menor", mujer legítima de José Miguel del Bosque, de la parte de solar que entre él y cinco hermanos como hijos de Ignacio Salazar y Jerónimo Anastasio Ruíz y Quiroga "conocido por Guamantle (por Huamantla) como natural que era del pueblo de este nombre.Por fallecimiento de doña Matiana Nicolasa Saldívar, abuela del otorgante. Este solar está en la calle que corre a espaldas de la iglesia vieja que fue del Colegio de San Francisco Javier", es decir la actual calle Morelos.

Y la calle de Garibaldi que, suponemos, antes de llamarse Calle de los Arquitos era conocida como Callejón Guamantle.

“Miguel Margáin (…) vende a doña María Juana de Olivares, (…) una casa en la calle Real, con su solar de 42 varas de frente y "otras tantas de fondo". Colinda por el oriente con solar de doña Manuela de Olivares; por el norte con solar de la viuda y herederos de Manuel Antonio Morales; por el poniente con "callejón que pasa (de la calle Real) para la Presa Chica" "que llaman de Guamantle" y por el sur con dicha calle.”

 

La Plaza del Mesón fue residencia de los invasores norteamericanos

Al irrumpir en 1846 el invasor norteamericano, estos mesones y la Plaza fueron la residencia de algunos militares extranjeros. Pasada la pesadilla y su correspondiente desocupación, la Plaza del Mesón continuó dando servicio a los visitantes de la ciudad.

 

Se bautiza con el nombre de Plaza Degollado

El gobernador José Benítez y Pinillos, en 1864, rebautizó a la Plaza del Mesón con el nombre del general liberal Santos Degollado. Este nombramiento se hizo previo al inminente ataque de la ciudad por el ejército Imperialista de soldados franceses y mexicanos partidarios de la monarquía, como uno de los signos anti imperialistas.

El general Santos Degollado tenía una mala relación con el Estado de Nuevo León y Coahuila o más bien con su gobernador Santiago Vidaurri, desde que en 1855 formó de factoesta nueva Entidad federativa. Vidaurri era el gobernador y Jefe del Ejército del Norte. Manejaba las finanzas y se negaba, invocando las necesidades del Estado, a entregar los frutos de las aduanas y el producto de la venta de los bienes del Clero, friccionándose con el gobierno federal, primero con Comonfort, y luego con Juárez.

Durante la Guerra de Reforma, o Guerra de los Tres Años, se intentó negociar sin éxito hasta que, en 1859 el conflicto llegó a la amenaza de guerra entre Estado y Federación. Juárez lanzó un ultimátum, y Vidaurri respondió llamando el 5 de septiembre de 1859 a las tropas del Ejército del Norte dispersas por la República a regresar a Monterrey. Pocos le hicieron caso.  Y Degollado, sin inmutarse, envió al gobierno de Nuevo León y Coahuila una comunicación destituyendo del Gobierno a Vidaurri y nombrando en su lugar al nuevoleonés José Santiago Aramberri. Vidaurri publicó este comunicado:

“SECRETARÍA DEL GOBIERNO DEL ESTADO DE NUEVO LEON Y COAHUILA, CIRCULAR NÚM. 30 Don Santos Degollado ha expedido un decreto con fecha 11 del actual, ridículo, por la imposibilidad de que halle cabida en el Estado, y atentatorio contra la soberanía de éste, por su objeto que es el de destituir á S. E. el Gobernador del poder que recibió de los pueblos constitucionalmente, y de la suma de facultades extraordinarias que le concedió el honorable Congreso por su decreto número 34. El mismo Degollado, en esa disposición incalificable, despues de declarar traidor al Exmo. Sr. Gobernador, nombra en su lugar con la plenitud de ambos mandos á D. José S. Aramberri, declara á los pueblos de Nuevo--leon y Coahuila en estado de sitio, hasta que se restablezca la tranquilidad pública, suponiéndola alterada, y pretende que S. E. sea conducido como reo al cuartel general en union de los que él apellida sus cómplices”.  Firma, Jesús Garza González. Para el Sr. Alcalde 1o. de esta Capital.

 

La historia de Santos Degollado

El 18 de septiembre de 1859, Vidaurri declaró fuera de la ley al Ministro Santos Degollado por entrometerse en asuntos del Ejército del Norte y del Estado. Pero Aramberri llegó, y tras un par de enfrentamientos militares tomó Monterrey, y se hizo cargo del Ejecutivo de Nuevo León y Coahuila. Vidaurri, por la vía electoral regresó a gobernar al año siguiente.¿Quién era Degollado? Un guanajuatense al que le decían “el Héroe de las Derrotas” porque formaba nuevos ejércitos después de sus numerosas derrotas. Sin remordimiento ni descanso tomaba las armas luego de un infortunio.

 

Pero en 1860 que finalizaba la Guerra de Reforma, había la amenaza de una invasión extranjera encabezada por Inglaterra, que exigía dar fin a la guerra civil, e instalar un gobierno neutral (de conservadores y liberales) que permitiera mejorar la economía para poder pagar la deuda externa. Y Degollado se equivocó; pidió que renunciaran Juárez y Miramón a sus cargos. Eso ya era de suyo grave, y además propuso que los embajadores designaran a un Presidente interino. Se le vino el mundo encima. Juárez lo destituyó de todos sus cargos sometiéndolo a juicio ante la Cámara de Diputados.

En esta carta del 30 de septiembre de 1860 escrita en la Garita de Guadalajara, Guillermo Prieto expresa su decepción y pesar por la actuación de Degollado. 

“No sé ni cómo comenzar a escribir: tan aturdido así me tienen tus resoluciones tanto sobre la terminación de la guerra como acerca del dinero devuelto á los súbditos británicos. (…) deponer á Juárez, al bienhechor, al amigo, al compañero(...) No lo puedo creer, no lo quiero creer; quiero un mentís para esta pesadilla de vergüenza que me hace llorar sangre(…) Yo que creía que nuestra más irreparable derrota sería tu ausencia del mando; (…) yo te digo que debes separarte del mando(…) Doy á mi patria el pésame por la esterilización de uno de sus hombres más eminentes, y me la doy á mí por la muerte de mis ilusiones más puras(…) El hermano, el amigo reconocido te estrecha sobre su corazón (…).-  Tu hermano.-Guillermo Prieto

Degollado, en la cárcel, supo en 1861 del asesinato de su amigo Melchor Ocampo. Pidió permiso al presidente Juárez de salir con una corta tropa a vengar su muerte y después regresar a la cárcel. Juárez aceptó con la advertencia de que “solo con su propia sangre, o con la del enemigo en defensa de la independencia podrán rehabilitarse los que han tenido la desgracia de traicionar a su patria”.

Persiguiendo a los asesinos de Ocampo, el 15 de junio de 1861, en los llanos de Salazar, Estado de México, Degollado fue emboscado y muerto. Y en cumplimiento de la sentencia de Juárez, el Congreso de la Unión, absolvió post mortem al general Santos Degollado de las acusaciones que se le hacían, declarándolo "Benemérito de la Patria”.

La declaratoria fue recibida por Vidaurri en octubre de 1861, quien a duras penas publicó: “Decreto en el cual el congreso de la unión declara Benemérito de la patria al ilustre ciudadano Santos Degollado. Monterrey, octubre 4 de 1861”. Hubieron de pasar tres años cuando, en plena invasión francesa, Vidaurri se sumó al Imperio, y en su lugar el gobernador Benítez y Pinillos honró al Benemérito llamando. Como ya dijimos, a la Plaza del Mesón como Plaza Santos Degollado.

Esta Plaza Degollado siguió sonriendo al crecimiento de la Ciudad. En 1866, enfrente por la calle de Hidalgo, la maestra Melinda Rankin instaló una pequeña escuela de inglés, de las primeras instaladas en la ciudad. Y la plaza seguía como simple espacio para que los animales bebieran agua y se aparcaran a las afueras del Mesón. Hasta que, en 1894, durante el gobierno del presidente Porfirio Díaz, el gobernador Bernardo Reyes y el alcalde Pedro Martínez compraron figuras y estatuas de Nueva York para adornar plazas y fuentes, ignorándose si estos adornos en realidad llegaron a la ciudad. Pero la Caja de Agua de la Plaza Degollado se convirtió en fuente:

“23 de abril de 1894. Pedro C. Martínez(…) Hernández Hermanos Sucesores: el día 19 del actual participan (…) (a) N. York el pedido de fuentes y estatuas por cuenta de este Municipio (…) que estando en vías de construcción la cañeria que ha de conducir el agua para el lavado de la atargea central, (…)presupuestos para la construcción de la fuente que sirve al depósito de la referida agua, (…) de la Plaza Degollado: (…) presupuestos (…)más módico el del Señor Guadalupe Quintanilla, (…) dos mil pesos y en cinco meses (…)concluida dicha obra; (…)se acordó de conformidad(…)”. El gobernador Bernardo Reyes aportó dos mil pesos para convertir a la pila de la caja de aguas en una fuente.

“7 de Mayo de 1894. Pedro C. Martinez. (…) Regidores, Peña, Goméz, Alatorre, Garza Cantú Francisco, Garza Cantú R., Campa, Quintanilla, Guzmán, D. Treviño, Tijerina, Martínez, Morelos Zaragoza, Garza Cantú Felipe y Garza Treviño (…). Leída y puesta discusión el acta de la anterior, se aprobó. (…) De la Secretaría del Gobierno. (…) el C. Gobernador ha tenido bien aprobar el gasto de $ 2000.00 (…) para la construcción de una fuente en la Plaza Degollado (…)”

 

En 1894 el Ayuntamiento inició trabajos en la fuente de la Plaza Degollado:

“4 de Junio de 1894. Pedro C. Martínez. (…) Regidores, Peña, Guerrero, Garza Cantú Francisco, Campa, Alatorre, Quintanilla, Ch vez, Tijerina, Garza Cantú Felipe y Garza Treviño,(….) que el empedrado (…) en la calle del Teatro avanzó 400 metros cuadrados, y se dió principio los trabajos (…)la construcción de una fuente en la plaza Degollado”.

Se construyó una fuente con bancas, obra que no se satisfizo las exigencias artísticas del porfiriato. En el Siglo XX, Bernardo Reyes contrató al internacionalmente famoso arquitecto italiano Michele Giacomo Manchineli, estudiado en la Real Academia de Bellas Artes de Nápoles en 1882. Llegó a Monterrey en 1909 para decorar el Teatro Independencia que concluyó en 1910; en 1911 el Ayuntamiento de Monterrey lo invitó a construir un Mercado de Flores y Objetos de Fantasía en la Plaza Degollado. El arquitecto no aceptó por el exiguo tamaño de la Plaza.

Pero se contrató a Manchineli para remodelar la Plaza, pensando que la vieja fuente se iría a la Plaza San Jacinto. No se consiguió, pero trabajando a contrato, instaló en la Plaza Degollado un “pavimento de cemento con subsuelo de concreto, una pila de cemento decorada con incrustaciones y adornos, con estatua de cemento, juego de Aguas, ocho leones con sus pedestales 12 bancas de madera y fierro”.

La estatua era una variación del Neptuno que había hecho en San Antonio, Texas. “imitación de bronce, colocada en el centro de la fuente”; que era “de concreto imitación de granito pulido, de cinco metros de diámetro exteriores por ochenta centímetros de profundidad, cuatro leones colocados en sus respectivos pedestales a la entrada de cada uno delos andadores trasversales; siendo los pedestales imitación de granito bruñido y los leones imitación de bronce y cuatro jarrones también con sus pedestales respectivos”. 

La obra costó 5 mil 192 pesos y Manchineli no quiso cobrar sus servicios. La Plaza Degollado había cambiado tanto y su belleza impresionado a todo Monterrey, por lo que le llovieron contratos como la estatua del Padre Mier, la decoración del Hotel Ancira, una escultura de Gonzalitos. Luego del incendio del edificio del Casino Monterrey, él fue quien realizó la arquitectura del proyecto. 

 

Afecta la Revolución Mexicana a los mesones de la Plaza Degollado

Sin embargo, la Revolución Mexicana, como toda guerra civil, provocó una diáspora y cierre de negocios en Monterrey. Esta consecuencia afectó a la Plaza Degollado pues en 1915 ambos mesones desaparecieron. Y en 1934 con el mismo nombre de mesón, se abrió otro negocio pero ahora con la vocación de mercado de frutas y verduras:

“Octaviano Gutiérrez, solicitando se le conceda permiso para instalar un mesón en el local que ocupaba el antiguo Méson " San Carlos ", situado por la calle de Hidalgo Frente a la Plaza Degollado”. A partir de entonces, se comenzó a utilizar el término “mesón” como mercado de hortalizas. Para los años 40 del siglo XX los puestos de frutas del mesón habían ocupado la Plaza. Y el Cabildo intervino para resolver esta situación:

“Al Superior Consejo de Salubridad. y Asistencia. Pide sea visitada la plaza Degollado para que se enteren del mugrero y los destrozos que hay en el Jardín, y el basurero que dejan las personas que se dedican a vender frutas en ese lugar, firma el C. Juan Luis de Alarcón, de Factores Mutuos del Comercio el 20 de mayo de 1947 una foja.”

Dos años después, en 1949, el Municipio intentó recuperar el espacio público de la Plaza dando 60 días para que los puesteros abandonen la plaza:

“12 de agosto de 1949. (…) si también quedaban incluídos los puestos semifijos instalados en la Plaza Degollado, como de aquellos en que en un plazo de 60 días, deben abandonar el lugar en donde se encuentran, a lo que se le aclaró de que si quedaran incluídos dichos puestos en el plazo fijado de 60 días como ya se ha dicho anteriormente”.

 

Responsabilidad social del Municipio con las familias que viven del ambulantaje

Sin embargo, el municipio siempre ha tenido el peso de la responsabilidad social de encontrar una fuente de ingresos para las familias desalojadas en los puntos de venta de ambulantes y semifijos. De la Plaza Degollado los reubicaron en un predio que había sido escuela unas cuadras al norte.

“25 de diciembre de 1949 (…) Regidores Saturnino Torres, Viterbo Balderas y Rodolfo Siller (…)solicitud que los comerciantes en Pequeño (…) reconsiderado el acuerdo de retirar los puestos establecidos sobre las banquetas que circundan el Mercado Colón y la Plaza Degollado (…) que los comerciantes (…) al predio Municipal (…) Matamoros con Garibaldi, (…) ocupó la Escuela Fray Servando Teresa de Mier,(…) construcción de mercados a donde puedan reconcentrarse las personas que operan en puestos semifijos en las distintas Calles de la Ciudad”

En la década de los años setenta del siglo XX se incendió el Mesón San Carlos y los propietarios del local lo demolieron para convertirlo en un estacionamiento público que aún existe con el mismo nombre: Estacionamiento San Carlos.

 

El monumento de Morelos y la Plaza Morelos

En esa misma década se instaló en la Plaza una estatua de José María Morelos y Pavón réplica de la que el escultor chihuahuense adoptado por nuestra ciudad Efrén Ordoñez erigió en Montemorelos, se retiró la fuente y se instaló otra más pequeña con forma de estrella. El paso siguiente fue cuando la calle Morelos se convirtió en Zona peatonal Morelos cuya acera norte se extendió hasta lindar con la Plaza que se llamó coloquialmente Plaza Morelos.

 

La Plaza Garibaldi

Pero en el Índice de Bienes Municipales aparece como Plaza Garibaldi, tal vez por la colindancia con la calle de ese nombre. Sin embargo, hoy se conoce como Plaza Garibaldi a un Centro Comercial cercano donde hay negocios de barberías, tiendas de videojuegos, tatuajes y perforaciones corporales. Por su parte, Garibaldi es un nombre que puede aludir al patriota italiano Garibaldi, o a su nieto, el coronel de su mismo nombre que combatió junto a Villa y Orozco en Chihuahua a favor de la revolución maderista.

 

Esta bonita y céntrica Plaza Morelos o Del Mesón, o Degollado o Garibaldi, ha sido desde hace siglos un lugar para visitantes, que ha servido para honrar a grandes héroes de nuestra historia como Santos Degollado y José María Morelos. Sus palmeras, sus árboles de sombra y sus bancas saben muchas historias que algún día nos contarán…

 

 

Fuentes

Archivo de Monterrey, Actas de Cabildo: 30 de Mayo de 1828;23 de Abril de 1894, 7 de Mayo de 1894, 4 de Junio de 1894,12 de agosto de 1949,25 de diciembre de 1949.

Protocolos.

Volumen 22 expediente 1 folio 117 vto no 98; Volumen 23 expediente 1 folio 104 no 63; Volumen 25 expediente 1 folio 172 vto no 71; Volumen 25 expediente 1 folio 212 no 83. Vito Alessio Robles, El Estado de Coahuila y Texas. Nuevo Tesoro Lexicográfico de la Lengua Española. Diccionario de la Real Academia Española. Periódico Oficial del Estado de Nuevo León versión electrónica de 1859; 1960 versión electrónico Román Iglesias González (Introducción y recopilación). Planes políticos, proclamas, manifiestos y otros documentos de la Independencia al México moderno, 1812-1940.  Universidad Nacional Autónoma de México.