24/09/2018
Editoriales

Tres Acciones Políticas

La Secretaría de Economía divide las clases sociales en México en los siguientes grupos, citando en cada caso su número en millones de personas (MP), sus ingresos anuales promedio en miles de dólares (md), y sus ingresos totales en miles de millones de dólares (mMD): Clase "Baja baja": 39.1 MP, 2 md, 78 mMD; "Baja alta": 28.1 MP, 5 md, 140 mMD; "Media baja": 22.5 MP, 10 md, 225 mMD; "Media alta": 15.7 MP, 20 md, 314 mMD; "Alta baja": 5.6 MP, 60 md, 336 mMD, "Alta alta": 1.1 MP, 100 md, 110 mMD; Total México: 112.3 MP; 10.7 md; 1203 mMD. Otra forma de ver esto mismo es decir que la Clase Baja, con casi el 60% de la población gana sólo el 18% de los ingresos, la Clase Media, con el 34% de la población gana el 45% y la Clase Alta, con sólo el 6% de las personas se embolsa el 37% de los ingresos.

Varias conclusiones saltan a la vista: Los ingresos de la clase "alta" que incluyen muchos intereses de capital, productos de corruptelas y narco-ganancias parecen excesivos, mientras que la mayoritaria clase "baja" sólo recibe 5,400 pesos por mes por persona, o sean unos 20,000 pesos por mes por familia de 4. La clase "media", con un tercio de la población, es la más productiva, con ingresos promedio de 14,100 dólares anuales, que son de los más altos del Tercer Mundo.

Si tomamos esta tabla de datos, que parece una radiografía de nuestro México, como guía para nuestra acción política, que tan necesaria es, ahora que nuestro vecino del norte se subió en su caballo nacionalista y aislacionista, yo diría que las acciones más necesarias son las enfocadas a erradicar la corrupción impune, sobre lo cual aquí en Nuevo León tenemos que congratularnos del triunfo que han logrado los representantes de las organizaciones de ciudadanos, al conseguir que los diputados locales aprobaran un magnífico Sistema Estatal Anticorrupción.

La otra acción urgente es la de ayudar al 60% de gente con bajos ingresos a superar su precaria situación, para lo cual, a mediano y largo plazo, lo que más puede beneficiarles es aumentar la calidad de la educación que reciben, para lo cual hay que sanear los sindicatos de maestros de las escuelas públicas, de preferencia a nivel estatal, quitando la multitud de "aviadores" que los ahoga y utilizando los dineros recuperador para mejorar los sueldos y la capacitación de los muchos buenos maestros que hay.

Otra buena y urgente labor política por hacer, es la de tratar que los buenos partidos de verdadera oposición, tanto de derechas como de izquierdas, dialoguen entre ellos y más que rivalizar lleguen a acuerdos "nacionales", como los siguientes: El control nacional de nuestras fuentes de energía, como el petróleo y la electricidad, debe ser afianzado, pero no necesariamente debe implicar la explotación de los mismos por entidades descentralizadas, porque ya es evidente que el Estado es un muy mal administrador, dado a quitarse de problemas laborales dándoles indebido poder político a los líderes sindicales, todo lo cual crea de forma indefectible una avenida de corrupción, tales como la desvergonzada "ordeña" de oleoductos. La explotación se puede negociar con empresas privadas bien contratadas y vigiladas, que cuesten mucho menos y sean más eficientes que lo que ahora es PEMEX, aunque la CFE trabaja mucho mejor.

Así que ahí hay muchas rutas políticas a seguir, en preparación para el 2018: Acciones anticorrupción, mejora de la educación pública y acuerdos entre partidos de oposición de derechas e izquierdas.

Atte.- JVG.- 08-03-17