25/05/2019
Editoriales

DENUNCIA EVO MORALES INTENTO DE GOLPE DETRAS DE ASESINATO DE VICE MINISTRO

El brutal asesinato del viceministro del Interior de Bolivia, Rodolfo Illanes, el 25 de agosto a manos de un grupo de mineros en huelga, ha sacado a la luz los detalles sórdidos de lo que el Presidente Evo Morales identificó correctamente en conferencia de prensa hoy como un intento de golpe de Estado en su contra, dirigido desde el exterior. Evo Morales, un líder que se ha aliado firmemente a las naciones del BRICS, en particular a Rusia y China, es considerado por Londres y Wall Street como el próximo Jefe de Estado a ser derrocado en Iberoamérica, debido a su éxito en el desarrollo de su país y sus planes para invertir en tecnologías avanzadas como la fusión y fisión nuclear.

Illanes fue secuestrado, torturado y asesinado después de que se acercó a mineros en huelga de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin), quienes llevaban varios días bloqueando la carretera La Paz-Oruro. El Ministro del Interior, Carlos Romero le dijo a la estación de TV Cadena-A, que los mineros le habían dicho a Illanes que estaban listos para negociar, pero de hecho estaban llenando las trincheras con explosivos para "desestabilizar". En esos momentos empezó a circular un falso informe en los medios, en el sentido de que la policía había matado a un minero; enseguida unos mineros borrachos tomaron por la fuerza a Illanes, lo golpearon hasta matarlo y dejaron su cuerpo tirado en la carretera. Su asesinato ha conmovido a la nación.

El 27 de agosto el presidente Morales habló desde Cochabamba, y anunció que su gobierno está revisando la documentación sobre un intento de golpe de Estado. Se están investigando muchos actos sospechosos, todos los cuales solo exacerban la situación, entre ellos los asesinatos sospechosos de mineros y policías. La huelga de los mineros es política, dijo Morales, y está ligada a las fuerzas ultraderechistas que buscan privatizar el sector minero y sabotear los planes ambiciosos del gobierno para industrializar sus recursos naturales.

El mismo aparato del Proyecto Democracia que está detrás de la desestabilización de Brasil está trabajando muy activamente en Bolivia desde hace años. En el centro de esto, está el infame Fondo Nacional para la Democracia (NED por siglas en inglés) y muchas otras organizaciones no gubernamentales (ONG), financiadas generosamente por la NED y varios de sus vástagos, como el Instituto Internacional Republicano (IRI por siglas en inglés) y el Instituto Nacional Democrático (NDI por siglas en inglés). También se encuentra dentro del establo del Proyecto Democracia el derechista Instituto Interamericano por la Democracia (IID por siglas en inglés) que publicó en octubre del 2015 un detallado "Plan Estratégico para Bolivia", en donde propone, entre otras cosas, seguir fomentando el descontento social por medio de "mantener y aumentar las denuncias de corrupción y culpar directamente al gobierno por supuesta... negligencia en combatirla".