16/01/2018
Editoriales

Octubre 22 de 1814: se expide por inspiración de José María Morelos, el decreto constitucional para la Constitución de Apatzingán, que daba forma y gobierno a la nación independiente de cualquier dominación extranjera

Octubre 22 de 1814: se expide por inspiración de José María Morelos, el decreto constitucional para la Constitución de Apatzingán, que daba forma y gobierno a la nación independiente de cualquier dominación extranjera.

Contempla cinco principios fundamentales: El Poder Ejecutivo se deposita en un triunvirato; se acepta como única la religión católica; se reconoce la soberanía del pueblo; se da igualdad a todos los nacidos en la Nueva España; se confirma la necesidad de educación y la enseñanza.

Extrañamente en este proyecto de constitución se contemplan como entidades de la nación sólo a las siguientes provincias: México, Puebla, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán, Oaxaca, Tecpam, Michoacán, Querétaro, Guadalajara, Guanajuato, Potosí, Zacatecas, Durango, Sonora, Coahuila y Nuevo Reino de León. No se mencionan en el decreto las provincias del norte de la nación, mismas que Estados Unidos ambicionaba para sí y que en 1848 terminarían siendo norteamericanas tras una dolosa guerra de invasión a nuestro país.

Esta constitución nunca tuvo aplicación práctica, pero dejó antecedentes de principios políticos y sociales que serían piedra angular para lo que hoy disfrutamos como nuestra República Mexicana.