24/04/2019
Editoriales

El mando en Venezuela

 

 

 

 

Cuando Venezuela se sumó a los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial, poca gente le dio importancia pues su poderío petrolero apenas empezaba. Pero a partir del final de la guerra, comenzaron a fluir enormes cantidades de dinero a esa nación gracias al llamado oro negro, aunque mucho se criticaba la distribución de la riqueza, que no llegaba a los estratos sociales necesitados. 

El presidente Rómulo Betancourt hizo lo que pudo reformando la Constitución Política, pero le siguió Marcos Pérez Jiménez, que se convirtió en dictador hasta 1958 que regresó Betancourt. Trataron de matarlo y llegó a acusar ante la OEA a Leónidas Trujillo, dictador de Dominicana, y en respuesta la organización de Estados Americanos aplicó castigos económicos contra la República Dominicana. Luego Betancourt acusó a Fidel Castro de provocar subversiones comunistas y Cuba sufrió bloqueos económicos dirigidos desde Washington. 

Le siguió Rafael Caldera quien pasó sin pena ni gloria y en 1974 llegó a la presidencia Carlos Andrés Pérez, quien gobernó hasta 1979, que llegó Herrera Campins, sin mayor mérito durante su gobierno. Siguió Jaime Lusinchi, que preparó terreno para el regreso de Carlos Andrés Pérez, quien mandó en Venezuela hasta 1993 que, en un impase de Lepage y Velázquez, llegó en 1994, Rafael Caldera.

Hasta ahí todo iba más o menos bien, pero en 1999 llegó el comandante Hugo Chávez, un presidente muy bien portado hasta el año 2002 que le entregó el poder a Pedro Carmona por un año, y a Diosdado Cabello por cinco años, hasta el año 2007. 

El capítulo siguiente es de terror, y algunos venezolanos no alcanzaron ni a tomar precauciones como ponerse un cinturón de seguridad. En 2007 regresó Hugo Chávez, ahora ya en plan dictatorial, que sólo pudo interrumpir una “inoportuna muerte”, que vino dejando en manos de Nicolás Maduro el tablero de mandos de la nación venezolana. Hoy día Venezuela llora porque tiene miedo a una guerra, hambre, sed, y dos presidentes: Nicolás Maduro y Juan Guaidó. Ante este terrible escenario ¿quién tiene realmente el mando en Venezuela?