18/06/2018
Editoriales

Quinto Centenario de un Encuentro

¿Quinto Centenario de qué? Pues de la noticia que llegó a Cuba y que de ahí se propagó a España en los meses de mayo y junio de 1517, de que en el Nuevo Mundo, descubierto por Colón hacía ya 25 años, por fin se había encontrado lo que hoy llamaríamos "una civilización" pero que ellos llamaron "un Gran Cairo", según relataron los 55 sobrevivientes de los 110 granjeros y comerciantes españoles asentados en la isla de Cuba, quienes, al mando de Francisco Hernández de Córdoba, habían recorrido, entre febrero y mayo, las costas de la Península de Yucatán, entre el cabo Catoche y la Laguna de Términos, reportando asombrados casas y monumentos "de cal y canto" y gobiernos tan eficientes que en varios encuentros, el mayor de los cuales de dio en Champotón, les mataron a la mitad de los que iban, y el propio capitán murió dos meses después de su regreso, a causa de sus heridas.

Los españoles se habían estado asentando en Cuba desde 1511, por lo que ya había ahí algunos pocos miles de ellos, pero para 1517 ya se estaban desesperando por el futuro, porque los indios Caribes, que habitaban todas las islas descubiertas, tenían el nivel cultural de los cazadores y recolectores, lo que los hacía casi inservibles para el trabajo en las granjas y el transporte, muriéndose tanto de tedio y pesadumbre como de contagio de las enfermedades europeas, contra las cuales no tenían defensas biológicas. La solución a largo plazo va a ser la importación de esclavos de la Guinea, quienes aparte de saber trabajar muy bien, ellos solos se mantenían con su agricultura tropical de ñames y batatas, si se les daban los lotes de tierra necesarios: Pero entonces todavía eran muy escasos y caros, pues los portugueses estaban entonces más interesados en su nueva Ruta a las Indias Orientales, que en el tráfico negrero.

Así que el descubrimiento de lo que ahora llamaríamos la Rama Maya de la Civilización Mesoamericana de Primera Generación y luego la Rama Nahuatl, dominada por el Imperio Azteca, en la expedición de Juan de Grijalva en 1518, les abrió a los granjeros y comerciantes españoles de Cuba una oportunidad nunca vista en la historia e irrepetible, con la excepción de lo que ocurrirá en Imperio Inca de los Andes, de encontrarse civilizados de Tercera Generación, como los españoles de Cuba que eran Cristianos Occidentales, herederos de los Greco-Romanos y los Siriaco-Irianos de Segunda Generación, ambos a su vez herederos de los Sumerio-Babilonios y Egipcios de Primera Generación, por lo que esos españoles post-Renacentistas, humanistas, de clase media en proceso de democratización y con mentalidad de que los resultados por obtener estaban en proporción directa con los medios, recursos, voluntad, dedicación y valentía que se aplicara: En cambio sus rivales Aztecas e Incas tenían mentalidad mágica, como los egipcios de las pirámides, de que todos los fenómenos cósmicos, meteorológicos, biológicos y sociales estaban ligados a determinados mitos explicativos, lo que los ponía en una inferioridad mental insuperable a corto plazo.

Atte.- JVG.- 21-06-17.