22/Nov/2019
Editoriales

Plan de AMLO para Pemex divide a la banca internacional

 

      ---Rompen filas JP Morgan, HSBC y Mizuho del frente con CItibank, BBVA y las calificadoras

    

  ----Una típica operación de “te presto para que me pagues” se convierte en respaldo para el crecimiento de Pemex

 

El 19 de febrero varios bancos internacionales y una calificadora declararon que el plan de rescate de Pemex presentado por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador era “insuficiente y decepcionante”, entre ellos la agencia Fitch y los bancos BBVA, Citibank y J P Morgan a las que después se sumarian otros bancos y analistas. Sin embargo este lunes, el CEO de JP Morgan en México,  Felipe García Moreno señaló que si bien dentro de ese banco “existen analistas que pueden expresar sus opiniones en relación a Pemex o al gobierno, la administración del banco tiene plena confianza en la empresa”.  Tanto García Moreno como los representantes de HSBC y de Mizuho Bank expresaron elogios para la dirección de Pemex y sus planes para fortalecer “la estructura financiera de Pemex” y para estabilizar la producción de petróleo para lo cual se están tomando acciones “conducentes”.  

 García Moreno explicó también que la tasa de interés que pagaría Pemex por los 8 mil mdd del nuevo “acuerdo” o “crédito sindicato” sería de 2.5%  puntos por encima de la tasa libro que prevalece actualmente en los mercados financieros y que es de 2.3% y que en total sería una tasa “abajo de 5%” que es muy atractiva para operaciones como ésta. Esta transacción o compromiso podría ser otra más de las operaciones de “te presto para que me pagues” que realiza la banca internacional frecuentemente con países endeudados, pero lo que les atrae de Pemex en este momento es que , mientras que el gobierno de Peña Nieto aumentó su deuda de los 840 mil mdp a 2 billones 82 mil mdp, en estos 5 meses el gobierno de López Obrador redujo la deuda en 18,000 mdp y logró un “saldo positivo” en su contabilidad de 13,268 mdp comparado con el déficit de más de 64 mil mdp del mes de enero. 

   Por supuesto, todo esto basado en la reducción de gasto superfluo en Pemex y de la reducción de salarios y prestaciones para los altos funcionarios.  Por otro lado, el gobierno reorganizó la producción de petróleo de tal manera que ahora pozos que producen 250 mil barriles al día y que no eran rentables porque “compartían” sus ganancias con el gobierno, mediante el Derecho de Utilidad Compartida o DUCs, serán liberados de esa carga fiscal contra Pemex. Gracias a esta y otras medidas, explicó Romero Oropeza, Pemex va a explorar 22 campos petroleros nuevos, mientras que Pemex había operado cuando mucho 8 campos nuevos en un año en  toda su historia.  

  Así las cosas, estamos frente a un gobierno, el de López Obrador que aplica la austeridad y las reducciones en el gasto que siempre exige la banca a cambio de sus préstamos o salvamentos, pero esta vez a favor del aumento de la capacidad productiva, algo no visto antes porque los gobiernos eran obligados a desmantelar sus industrias para recibir créditos para pagar deudas. Así, la línea de crédito de 8000 mdp le permitirá a Pemex cubrir vencimientos de deuda en los próximos años y a tasas de interés más bajas que la deuda actual, mientras que los recursos internos que el gobierno obtendrá mediante la llamada “austeridad republicana” y los ahorros por el combate al gasto superfluo y la corrupción, le permitirán seguir con el plan de inversiones, entre ellas la refinería de Dos Bocas.