26/09/2018
Editoriales

Octubre 20 de 1895: inicia el gobierno de Porfirio Díaz el Primer Censo General de población en el país

Octubre 20 de 1895: inicia el gobierno de Porfirio Díaz el Primer Censo General de población en el país. En este año de 1895 suceden cosas interesantes, como la fundación de la Pontificia Universidad Mexicana, cuyo origen había sido la Real Pontificia Universidad de México, de 1551, que alcanzó a tener los mismos privilegios que la Universidad de Salamanca en 1555, y desapareció en 1862 para dar paso a la Universidad de México.

En agosto de ese mismo 1895, estalló una huelga de panaderías en la ciudad de México en protesta por la prohibición de que los panaderos salieran a la calle durante su hora de descanso, por el temor a que se embriagaran y no regresaran al trabajo. También en este mes de octubre de 1895, un grupo de diputados nuevoleoneses presentó un proyecto de reforma al artículo 23 constitucional para restablecer la pena de muerte.

Así de fluctuantes estuvieron las noticias nacionales por lo que iniciar el Primer Censo General de la República mexicana no asustó a nadie, pues el fin era sólo contar el número de habitantes del país. Se utilizaron tres cédulas: una para los integrantes del hogar presentes, otra para los ausentes durante el levantamiento, y la última para los que estuvieran de visita o de paso, que no fueran parte de ese hogar. Las preguntas eran relativas al sexo, edad, lugar de nacimiento, estado civil, ocupación principal, religión, idioma, instrucción elemental y nacionalidad. Posteriormente se realizó el siguiente Censo en 1900, que tenía la novedad de preguntar cosas como la nacionalidad anterior, así como lo relativo a extranjeros nacionalizados mexicanos u mexicanos nacionalizados extranjeros.

El siguiente censo se hizo hasta 1921 pues en 1920 no había condiciones de pacificación para levantarlo, y el gobierno de Obregón hubo de realizar un esfuerzo grande para continuar con las estadísticas nacionales. La periodicidad se fijó de cada diez años, y nos permite contar con información demográfica y socio económica veraces, que posibilita la comparabilidad internacional de México, así como obtener indicadores actualizados de los rubros más importantes de la vida nacional.