13/Aug/2020
Editoriales

Mayo 17 de 1942: nace la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística, con la presidencia del maestro Timoteo L. Hernández

Mayo 17 de 1942: nace la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística, con la presidencia del maestro Timoteo L. Hernández. Ese mismo día, pero del año 1889 había nacido Alfonso Reyes Ochoa, quien sería un eminente hombre de letras, llamado El Regiomontano Universal.

Décadas después, el 17 de mayo de 1989 se inauguró el Museo de Historia de Nuevo León –antiguo Palacio Municipal de Monterrey, hoy Museo Metropolitano-, adecuado para ello durante la alcaldía de Sócrates Rizzo García. Hemos escrito de los tres acontecimientos en años anteriores, así que hoy hablaremos generalidades de Alfonso Reyes, como que nace en nuestra ciudad en el hogar del general Bernardo Reyes Ogazón y doña Aurelia Ochoa. Desde niño, Alfonso muestra vocación hacia las letras y estudia en el Colegio Civil de Monterrey. Se traslada junto a su familia a la ciudad de México donde continúa sus estudios hasta graduarse de abogado en 1913, por la Escuela Nacional de Jurisprudencia. Desde que inició su carrera se involucró con escritores e intelectuales de la talla de José Vasconcelos y Antonio Caso, entre otros, que fundan el Ateneo de la Juventud.

Al irrumpir la revolución mexicana, Reyes ve morir a su padre al inicio de la llamada Decena Trágica y va a Europa, residiendo en Francia y después en España de 1914 a 1924, donde cuaja como escritor e investigador literario, traduciendo obras clásicas. Se interesa en Sor Juana Inés de la Cruz, a quien dedica uno de los primeros estudios profundos del personaje. Se convierte, gracias a sus textos y poemas, en conferenciante de clase mundial, yendo a dictar conferencias a las más importantes universidades y foros del planeta. Fue ministro en Francia y embajador en Argentina, donde se vincula con Bioy Casares así como con Jorge Luis Borges.

Se convierte en el más encumbrado ensayista latinoamericano según el criterio de Borges. Preside la Casa de España en México, antecedente del Colegio de México, presidiendo y fundando El Colegio Nacional. En 1949 estuvo a punto de obtener el premio Nobel de literatura propuesto por Gabriela Mistral, pero como suele suceder en nuestro país, un movimiento nacionalista mexicano se le atraviesa arguyendo que Reyes escribía mucho sobre la cultura griega y poco sobre la cultura mexicana. No se le concede. Una década después, el 27 de diciembre de 1959 muere en la ciudad de México, descansando sus restos en la rotonda de las personas ilustres. Hoy habrá diversos eventos en la UANL, y en su honor existe la biblioteca “Capilla Alfonsina”; en nuestra ciudad metropolitana hay calles, avenidas, colegios y universidades con su nombre.