16/11/2018
Espectáculos

Voces de la vieja Maestranza rescata testimonios de ex trabajadores de Fundidora

 

Testimonios sobre sucesos trascendentales en la historia de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, son rescatados a través de Voces de la vieja Maestranza, que se presentó en la Escuela Adolfo Prieto.

 

El libro, publicado con el apoyo de la convocatoria FINACIARTE del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (CONARTE) y la Editorial An.alfa.beta, está basada en una investigación de los historiadores Luis Fidel Camacho Pérez y Óscar Abraham Rodríguez.

 

En Voces de la vieja Maestranza se reúnen testimonios de los ex trabajadores Aurelio Arenas, Esteban Ovalle, Ignacio Briseño, José Luis Albarrán, Lázaro Franco y Salvador Solís. Ellos narran sus historias personales desde su ingreso a la empresa y su visión acerca de acontecimientos como el trágico accidente de 1971 y el proceso de cierre de la empresa.

 

“Los trabajadores de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey eran el motor de la compañía, piezas clave de su historia. Muchos han ido falleciendo, por lo que era importante rescatar su memoria. Hay espacios donde se reúnen y platican sobre su vida en esta empresa, pero faltaba una publicación que recogiera sus voces, por lo que nos enfocamos en realizar esta investigación”, detalla Luis Fidel Camacho Pérez.

 

Los testimonios reunidos en el libro están ubicados entre 1960 y 1986.Voces de la vieja maestranza se divide en varios capítulos: En las entrañas del elefante de acero, La tragedia de 1971, Un elefante con pies de barro y Mi vida en Fundidora.

 

“Voces de la vieja Maestranza es un trabajo de inapreciable valor y corresponde el mérito de su hechura, al talento de dos profesionales, del nada redituable oficio de ser historiador, Fidel y Oscar se ocuparon de documentar fragmentos vivenciales con los personajes que incluye la obra, a través de conversaciones que sostuvieron con estos. Es un texto valioso y los exhortamos a leerlo”, se lee en el texto del investigador Jesús Ávila.