24/06/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

 

Junio 11 de 1994: estalla un coche – bomba frente a un hotel en Zapopan, Jalisco. El Procurador de Justicia de ese Estado revela que el atentado es el resultado de una guerra entre narcotraficantes. El día anterior, el EZLN había anunciado que 98% de sus comunidades rechazaba los términos para la firma de la paz. Aquel año de 1994 fue terrible, pues el asesinato de Luis Donaldo Colosio había sido el 23 de marzo de 1994, y el 8 de enero anterior había estallado también otro carro bomba en el estacionamiento del centro comercial Plaza Universidad de la Ciudad de México, causando múltiples daños materiales y cinco heridos. El país estaba convulsionado por la violencia desde que inició el día primero de ese año con la entrada en vigor del TLC y el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que dirigía el sub comandante Marcos.

   Al presidente Salinas de Gortari se le estaba yendo de las manos el control de la nación, así que destituyó desde enero al secretario de gobernación Patrocinio González Garrido y nombró a Manuel Camacho Solís como mediador en el conflicto chiapaneco. Últimamente han salido películas documentales del crimen de Colosio y del propio año 1994, cuando toda la izquierda mexicana estaba metida en un esfuerzo coordinado para evidenciar los malos manejos gubernamentales.

  Hoy, a 25 años de estos acontecimientos persiste la violencia, aunque claramente es provocada por miembros de la delincuencia organizada, en el fondo la población continúa estresada porque siempre está con las alarmas encendidas temiendo una agresión. Ojalá que al actual gobernante, hombre de izquierda que se formó entre las protestas callejeras, le encuentre la forma de frenar esta violencia, pues ya prometió el indulto a los delincuentes y de todas formas continúan ascendiendo las cifras de ejecutados y desaparecidos.