15/11/2018
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Agosto 23 de 1957: se corona en Williamsport, Pensylvania, EUA, el equipo de béisbol infantil de Monterrey, campeón mundial. Aparejada con esta gran hazaña, llegó otra, pues el pitcher Ángel Macías tiró un juego perfecto durante la final del evento mencionado. No le anotaron al equipo de Monterrey un solo hit, desde luego ni una sola carrera, y Macías no dio ninguna base por bolas. Una docena de jovencitos trajeron en vilo a todo el país, no sólo a los habitantes de Nuevo León, y en forma inmediata se les apodó Los Pequeños Gigantes del béisbol.

   El “culpable” de traer a Monterrey el béisbol infantil fue Harold Haskins, y el manager del equipo campeón fue César L. Faz, quien recientemente falleciera, pero su nombre está inmortalizado en el Salón de la Fama. El 23 de agosto de 1957 –luego de 13 juegos eliminatorios- se enfrentaron en la final del campeonato al equipo de La Mesa de California, al que derrotaron por cuatro carreras contra cero. El presidente Dwight Eisenhower los recibió en Washington y se tomó una fotografía histórica con los chicos regiomontanos en los jardines de La Casa Blanca. Regresaron y de inmediato fueron recibidos por el presidente Adolfo Ruiz Cortínes, quien además de felicitarlos, abrió la puerta para que se realizara una película con esta gesta deportiva.

   Posteriormente se realizó una segunda película con el mismo nombre de Los Pequeños Gigantes, ahora impulsada por José Máiz García, integrante de este equipo que actualmente es el presidente de Los Sultanes de Monterrey, el equipo profesional de béisbol representativo de nuestra ciudad. Al año siguiente, Monterrey repitió la hazaña y más de una década después, el equipo de Guadalupe también quedó campeón mundial de béisbol.

   Según declararon los próximos funcionarios federales, habrá un programa específico para retomar al béisbol como el deporte de los niños y jóvenes, pues actualmente el fútbol soccer ha desbancado al Rey de los Deportes en México, siendo que la tradición de la juventud beisbolera mexicana nos ha dado grandes satisfacciones y se trata de un deporte muy formativo.