31/Mar/2020
Editoriales

Febrero 4 de 1817: nace en Guadalajara, Jalisco, Mariano Otero, quien sería un destacado abogado y político, considerado el padre del Juicio de Amparo, figura jurídica retomada por muchas naciones a lo largo de la historia

Febrero 4 de 1817: nace en Guadalajara, Jalisco, Mariano Otero, quien sería un destacado abogado y político, considerado el padre del Juicio de Amparo, figura jurídica retomada por muchas naciones a lo largo de la historia.

Mariano Otero Mestas es un estudiante sobresaliente en su ciudad natal, que adelanta grados escolares y a la temprana edad de 18 años se gradúa como abogado comenzando a ejercer de inmediato su profesión. En diciembre de 1841 es nombrado delegado de Jalisco a la Junta de Representantes de los Departamentos, con lo que inicia una carrera política que le daría grandes satisfacciones.

Pero igualmente los avatares de la lucha política le llevaron a conocer pronto las injusticias en el sistema jurídico nacional, al ser preso junto a Mariano Riva Palacio y José María Lafragua, acusados de participar en un grupo que buscaba iniciar una revolución encabezada por Juan Álvarez. Esta injusta circunstancia le impulsó a idear un sistema legal que defendiera a los ciudadanos de los abusos de la autoridad, naciendo el juicio de amparo que en 1857 se incorporaría a la Constitución Política mexicana.

Al año de ser delegado –en 1842- Mariano Otero es electo diputado federal defendiendo la causa federalista, presentando en la tribuna de Donceles por la vía de un voto particular -debido a que los liberales eran minoría en el Congreso- un proyecto de constitución alterno, contrario al centralista. Otero es el autor de la iniciativa para que se agregue la palabra "Federal" a la denominación inicial del país, que era solamente República popular representativa.

Esta determinación legislativa es la gota que derrama el vaso y el presidente Nicolás Bravo desconoce al Poder Legislativo en 1846. Empero, una vez reinstalado el Congreso, Mariano Otero regresa como diputado pues en Jalisco lo vuelven a elegir sus paisanos. Tras la guerra y una vez consumada la rendición de México ante la invasión norteamericana, Otero fue uno de los cuatro diputados que se opusieron a la firma del Tratado de Guadalupe – Hidalgo, a pesar de que los legisladores estaban amenazados y copados por las tropas invasoras.

En esa época aciaga de México, Mariano Otero fue un actor político del primer orden, defendiendo siempre a la nación desde el punto de vista legal. Cuando la Guerra de las Castas en Yucatán, denunció y dio seguimiento al tema del tráfico por medio del cual los ingleses suministraban armas a los indígenas mayas para fomentar esa guerra fraticida con la esperanza de que toda la península de Yucatán se escindiera de México para que formara parte de los territorios ingleses como ya estaba Belice.

Negoció con la ley en la mano la deuda contraída con Inglaterra durante la guerra, siendo ministro de relaciones interiores y exteriores con el presidente José Joaquín Herrera. En 1849 fue electo senador de la república y el 31 de mayo de 1850, a los 33 años de edad, muere en la ciudad de México, víctima del cólera. En su pródiga cuanto presurosa vida, Mariano Otero fue también periodista siendo articulista y cofundador del prestigiado periódico liberal El Siglo XIX. Escritor fecundo sobre diversos temas sociales, jurídicos y políticos, que escribió entre muchas otras obras, el Ensayo sobre el verdadero estado de la cuestión social y política que se agita en la República Mexicana en 1841. En varias ciudades del país hay calles con su nombre y en Guadalajara, una de las más importantes avenidas se llama Mariano Otero.