14/11/2018
Editoriales

Noviembre 26 de 1919: muere fusilado en Chihuahua, el general revolucionario y ex gobernador de Nuevo León, Felipe Ángeles

 

Noviembre 26 de 1919: muere fusilado en Chihuahua, el general revolucionario y ex gobernador de Nuevo León, Felipe Ángeles. Felipe de Jesús Ángeles Ramírez nace el 13 de junio de 1869 en Zacualtipán, Hidalgo, siendo hijo natural del coronel Felipe Ángeles Melo, quien participó en las batallas contras los dos ejércitos invasores: el norteamericano en 1868 y el francés en 1862. Como consecuencia de la participación militar nacionalista de su padre, a los 14 años recibe una beca del gobierno porfirista y estudia en el colegio militar. Compañero de generación de Victoriano Huerta y Rafael Eguía, egresa con honores y el grado de teniente de ingenieros.

  Respetado porque desde joven daba clases en el propio colegio militar y en la escuela nacional preparatoria así como en la escuela de tiro, llegando a ser su director, fue enviado a Estados Unidos a estudiar artillería, y fue distinguido con la orden de Legión de Honor, por méritos en sus estudios. Cuando se cometieron injusticias con los yaquis de Sonora, Ángeles alza la voz protestando y es enviado a Francia en comisión para acallarlo. Regresa y durante el breve periodo presidencial de Francisco I. Madero es nombrado director del Colegio Militar y ascendido a general brigadier.

   Es enviado a Morelos a combatir a Zapata y cuando sobreviene la Decena Trágica, Madero va personalmente a buscarle para solicitar su apoyo por lo que es aprehendido junto a Madero y Pino Suárez por su ex compañero del colegio, Victoriano Huerta, pero no es ejecutado como ellos debido a su arraigo entre las tropas del ejército, así que Huerta decide enviarlo de nuevo al extranjero en una comisión inventada ex profeso para desterrarlo dado su “peligroso liderazgo”. En 1913 regresa sin permiso al país a incorporarse a Venustiano Carranza y su ejército constitucionalista, quien lo nombra secretario de guerra cuando llega a la presidencia, sólo que algunos generales revolucionarios como Álvaro Obregón lo vetan. Así que se va con Pancho Villa quien lo hace comandante de artillería de la División del Norte y su representante ante la histórica Convención de Aguascalientes. Ya desde esa posición puede mostrar sus amplias capacidades estratégicas y militares destacando por su oficio e inteligencia, dándole grandes triunfos a Villa. Fue gobernador de Nuevo León por sólo un mes, de 15 de enero a 15 de febrero de 1915, designado por Francisco Villa, entregándole el poder a Raúl Madero González. Pero como todo lo que sube termina bajando, comienzan a llegar las derrotas militares y Ángeles se va a Estados Unidos, desde donde sigue atacando a Carranza por conducto de artículos periodísticos, con quien tiene al final de su carrera fuertes pendencias a partir de 1914.  Regresa a México en diciembre de 1918 con el llamado Plan de Río Florido que fracasa intentando unificar a los villistas, es traicionado y detenido.

  Muere fusilado en Chihuahua, no sin antes declarar en su juicio sumario: "Mi muerte hará más bien a la causa democrática que todas las gestiones de mi vida. La sangre de los mártires fecundiza las buenas causas". Felipe Ángeles es considerado el militar más preparado de todos los que participaron en la revolución mexicana, y su estirpe sigue presente en el ejército nacional.