18/Oct/2019
Editoriales

Es cuanto, señor presidente

 

Poco se relaciona la política con la ciencia, y menos con la Física.

Costumbre inveterada es que un legislador termine su discurso con la frase: es cuanto, para decir que no tiene nada más que agregar a lo dicho. Si se antecede la palabra “cuanto” en plural por “unos”, se habla de una cantidad indeterminada, como “los malos son unos cuantos”. Y también se usa como pronombre para preguntar: ¿Cuánto tiempo tardarás?

Pero en Física un cuanto es la cantidad mínima de cualquier entidad física que interactúa. Max Planck propuso en 1900 que la naturaleza está cuantizada y que la luz se emite en paquetes llamados “cuantos”. Después Einstein explicó el efecto fotoeléctrico afirmando que la luz incidente era absorbida por los electrones en paquetes de energía, coincidiendo con la tesis de Planck. A finales de la década de los años veinte, Schrödinger y Heisenberg desarrollaron la “teoría cuántica” explicando las órbitas cuantizadas de los electrones. Ya la mecánica cuántica dice que no sólo está cuantizada la energía sino que hay una inherente incertidumbre en todas las mediciones. Si estos principios físicos se aplicaran a la frase política, equivaldría a decir: “creo que no puedo agregar más a lo dicho, pero no estoy seguro de ello, señor presidente”.