15/Sep/2019
Editoriales

Combate a las epidemias en la Antigüedad

“Cuando una epidemia de una enfermedad azota a una comunidad, es evidente que la causa no reside en los diversos estilos de vida de la gente, sino en el aire que todos respiramos. Porque también es evidente que el aire desprende exhalaciones pestilentes.

Este es el consejo que debes dar a la gente en estas situaciones: … Deberían reducir al mínimo la cantidad de aire inhalado por la boca y procurar que el aire sea lo más variado posible, trasladándose lejos de la fuente de la epidemia. También deberían perder peso, porque entonces no necesitarían respirar tan a menudo ni tan profundamente”.

 

Hipócrates

Naturaleza del Hombre 9