21/01/2018
Editoriales

Hijos de la Mentira

Muchas veces nos quejamos de lo que llamamos Sistema PRI-Gobierno, pero rara vez vamos hasta el fondo de qué es lo que es malo y por qué, lo cual trataré de evidenciar aquí:

En el idioma árabe hay un adjetivo para decirle "mentiroso" a cualquier persona cuando en forma excepcional las dice, como todos a veces lo hacemos, cuando el temor, la conveniencia o el orgullo se sobreponen a nuestra costumbre o decisión de no hacerlo. Pero para quienes se llegan a convencer de que adoptar la mentira es la mejor estrategia de vida, entonces usan otro adjetivo, que se puede traducir como "hijo (o hijos) de la mentira".

Para examinar el mal intrínseco de este tipo de comportamiento, me parecen muy ilustrativas las memorias de Mijail Gorbachev sobre la explosión de la Planta Nuclear de Chernobyl, ocurrido hace 30 años, el 27 de abril de 1986, cuando él acababa de ser nombrado Jefe del Politburó de la Unión Soviética. Cuanta que la policía secreta o KGB ocultó a todos, inclusive al Politburó, la gravedad del asunto durante más de un mes, hasta que Suecia reportó un aumento enorme en radiactividad. Entonces Gorbachev entró furioso al asunto a ver qué pasaba, pero para entonces ya unas 4,000 personas habían recibido sobredosis de radiación. Lo estúpido y contraproducente de la actitud de la KGB, típica de los "hijos de la mentira", le permitió a él que se le aceptara sin mayor oposición su nueva política de Glasnost o "transparencia", que junto con la Perestroika o "reforma económica" iban a llevar al derrumbe del Comunismo Soviético el trienio 1989/91.

¿De dónde procede la mentira del PRI? No creo que debamos señalar a la Constitución de 1917 como la culpable, por haber dado el derecho al voto a todos los hombres adultos, aunque el 95% de ellos eran analfabetas y no pagaban impuestos: Podemos ver eso como un agradecimiento a los 100,000 campesinos que se habían levantado en armas.

Pero 7 años después, cuando en 1924 Obregón "le encargó" la Presidencia a Calles para que quitara la No Reelección, éste procedió a formar "las grandes centrales" campesinas, obreras y "populares" (al principio también militares) para, entonces sí, manipular mañosamente esos votos mayoritarios, bajo un sistema de "clientelismo". Esta es "la mentira original", la cual, luego del asesinato de Obregón cuando se reeligió en 1928, pasó a formar el núcleo del Partido Nacional Revolucionario que fundó en marzo de 1929 y luego del PRM y del PRI que le siguieron.

Esta mentira básica original se ha extendido como una mala hierba por todo el sistema hasta convertirse casi en el dogma de "Gobernar es Mentir". Por ejemplo, se puede robar del Erario, pero hay que hacerlo cuidadosamente y con mesura, como se hizo durante el "Crecimiento Sostenido" de 1940 a 1968. Después de eso, durante la descomposición del PRI y su forzada aceptación de un grado de democratización, el dogma sigue siendo el mismo: Gobernar es Mentir, pero la novedad es que ya no tienen muy claro cuándo, cómo y sobre qué mentir. En lo que todos parecen estar de acuerdo es que lo más básico es el mentir sobre sus asuntos particulares, por lo que hubo un amplio acuerdo en "recortar" la Ley Anticorrupción.

Tan convincente es este dogma mentiroso que muchos funcionarios del PAN y del PRD lo adoptaron, por lo que la tarea más urgente que les marcó el pueblo al elegirlos en 7 Estados, más todos los del PRI que se quieran agregar, es la obligación de que los nuevos funcionarios dejen de ser unos "hijos de la mentira".

Atte.- JVG.- 22-06-16