22/Sep/2020
Editoriales

Los Templos de Monterrey. Templo de San Luis Gonzaga

Entré por primera vez al Templo de San Luis Gonzaga hace una década, pues ahí se casó la más chica de mis hijas. Y como la boda fue de noche, su alumbrado exterior, el geométrico diseño y su breve atrio me encantaron. Durante la misa, en determinado momento sentí que estaba en un templo europeo. 

 

Su diseño es neogótico redondo del siglo XIX, realizado en base al número ocho y sus múltiplos. La planta principal, de ocho lados, tiene cuatro torres octogonales en las ocho columnas interiores, y su cúpula es soportada por una estructura también octogonal. Los arcos y ventanales son ojivales; en los pináculos que rematan sus torres se evidencia su estilo parecido al de los templos ingleses y otras ciudades europeas. De sus 4 torres, dos son frontales y dos posteriores de forma octogonal, y sus ojivales ventanales se rematan con pináculos también neogóticos. 

 

El templo es de dos plantas, la de abajo es circular, más una parte anexa en el fondo del predio. La pared cóncava del presbiterio -el ábside-, y la planta alta son sostenidas por ocho columnas decoradas con hojas de parra y racimos de uvas. Los diseños geométricos octogonales siempre son bonitos porque esa figura se acerca al círculo, que representa a la esfera celeste, mientras lo cuadrado, a lo terrenal. Por ejemplo, la pila de bautismo de ocho lados significa la purificación del ser humano, que nace con el pecado original, y se inicia con el cristianismo.  

 

La historia de San Luis Gonzaga

 

Estudiemos algo de su historia. La Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey ha tenido dos templos bajo la advocación de San Luis Gonzaga. Este nombre era de un personaje italiano que murió joven en el Siglo XVIII. Dedicó su corta vida -23 años-, al servicio de Dios y a atender enfermos, pero durante una epidemia se contagió y murió, convirtiéndose en patrono de la juventud. 

 

En su honor, entre los años 1710 y 1730 se levantó el primer templo sobre la calle de Abasoloque antes se llamaba Camino a Santiago y luego en 1859, calle del Colegio de Niñas. Se ubicaba entre las calles de Javier Mina y Francisco Naranjo, a un lado del hoy Museo de las Culturas Populares, que era la Casa del Gobernador, construida por Nicolás van Dale Masiew, y que después fue hospital. Ese Templo de San Luis Gonzaga dependía de la Iglesia Parroquial de la Ciudad -hoy Catedral- que a su vez dependía del Arzobispado de Guadalajara, pues no existía aún el Obispado de Linares. 

 

Fue la Iglesia de las familias mejor acomodadas

 

A San Luis Gonzaga acudía lo más selecto de la sociedad del Barrio de la Catedral, hoy Barrio Antiguo. Y así se conservó hasta que, por las Leyes de Reforma, el Gobierno consideró que ese templo no era imprescindible para el culto católico, tal vez por su proximidad a Catedral, y se nacionalizó, convirtiéndose en Escuela Municipal, posiblemente en el predio que hoy ocupa la Secundaria número 4, Miguel Alemán. 

 

El actual Templo de San Luis Gonzaga

 

El segundo Templo llamado San Luis Gonzaga es el que hoy está por la calle de Hidalgo entre Cuauhtémoc (del Hospital) y Garibaldi (de los Arquitos). Construido a iniciativa del primer arzobispo de Monterrey, Jacinto López y Romo, y de Doña Aurelia de Ochoa y Sapien, esposa del gobernador Bernardo Reyes, en el marco de modernización y embellecimiento de la Ciudad. Se ubica en un terreno vecino a la casa del Gobernador, predio en donde también estaba el Cuartel Militar. 

 

Lo diseñó el arquitecto italiano Adamo Boari, quien ya había construido entre otras obras el expiatorio de Guadalajara y el Santuario de Nuestra Señora del Carmen en Atotonilco Alto, Jalisco. Este profesional es autor de otros diseños en Guadalajara, San Luis Potosí y Ciudad de México, como son los de Bellas Artes y El Palacio Postal. 

 

Detrás del Templo de San Luis Gonzaga existió el Convento de las Madres de la Cruz, que fue abandonado después de la Revolución. En este Convento abandonado se instaló en 1917 el Seminario de Monterrey, hasta 1959 cuando se reubicó en el municipio de San Pedro Garza García. 

 

Este bello templo ha perdido algo de su hermosura debido a la modernidad, pues los jardines que le daban señorío y enmarcaban la entrada principal desde la calle de Hidalgo, se sustituyeron por una plancha de asfalto para albergar cajones de estacionamiento vehicular. En su interior se han modernizado la iluminación, el Sagrario, la decoración del Altar Mayor y algunos otros detalles que algo mermaron a su conservador aspecto anterior. Pero aún así, este edificio es una joya de la Ciudad.  

 

La Capilla del Auxilio Nocturno Sacerdotal

 

En la parte trasera, por Ocampo, donde estuvo el Seminario, ahora se encuentra la Capilla del Auxilio Nocturno Sacerdotal donde se imparten los sacramentos durante las 24 horas del día y siempre hay sacerdotes para asistir a domicilio al feligrés que lo necesite. Esta Capilla es atendida por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, organización fundada en 1970 por el arzobispo Marcel Lefebvre, quien se separó de la Iglesia Católica por los cambios realizados en la Misa.

 

Esta Orden permaneció fuera de la Iglesia Católica, hasta que en un largo proceso iniciado en 2009 durante el breve papado de Benedicto XVI, aún no terminado, desde 2015 se volvió a integrar a la Iglesia Católica. 

 

 

Bibliografía 

 

DR. Atl, Iglesias de México, vol 1, Cúpulas SHCP, 1924 

José P. Saldaña, Estampas antiguas de Monterrey, Gobierno del Estado de Nuevo León, 1981 

A.V. Flores Salazar, Legado arquitectónico del gobierno de Bernardo Reyes, Ciencias UANL, Num. 74, UANL, 2015. 

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