17/07/2018
Editoriales

¿Es el Marketing político una ruta rápida hacia la derrota electoral?

El marketing político, la vía no más segura pero sí rápida al fracaso según demuestran algunos de los resultados electorales más conocidos de los últimos años.  El marketing consiste más o menos en esto: Sáquese el alma y la mente del cuerpo; Memorice un scrip y ensaye ciertos gestos y movimientos y adopte algunas consignas “políticamente correctas” sobre los “temas” impuestos por la globalización imperial: “defensa del medio ambiente o del planeta”; “desarrollo sustentable”;   “trasparencia y rendición  de cuentas”;  “empoderamiento de la mujer”;  “los derechos de las minorías” o “post modernidad y post verdad” etc.

   Salga a la calle y visita las colonias y barrios y si no sale linchado dése de suerte, porque la gente lo verá como alguien muy alejado o insensible ante el suplicio o calvario en que ellos viven debido al estancamiento económico, el desempleo y los bajos salarios, las deudas, los conflictos familiares,  los robos y la violencia, los secuestros o  desapariciones, las ejecuciones etc.

 

   Al parecer, el marketing político es parte integral del sistema económico que ha dominado a las naciones occidentales, incluyendo la nuestra, y por lo mismo propone hacer campañas y hacer política ignorando que ese sistema existe.