24/09/2018
Editoriales

Los Grandes Gobernadores de Nuevo León. Bonifacio Salinas Leal, primera parte

Bonifacio Salinas Leal es uno de los grandes gobernadores que ha tenido Nuevo León. Destacó tanto en el aspecto militar como en el político; cuando gobernó supo rodearse de un estupendo equipo. Lo prueba su gabinete del que salieron figuras insignes de la política local, como Arturo B. De la Garza y Eduardo Livas Villarreal, que gobernaron después a nuestro estado. Salinas Leal nació en General Bravo, el 14 de mayo de 1900. De los ocho hermanos que fueron, sólo uno más hizo política: Alejandro el mayor, que fue alcalde desu municipio natal.  

 

La formación de Bonifacio hasta la edad de trece años, fue en su pueblo. Ahí aprendió los rudimentos de la educación primaria y en 1913 se incorporó a la revolución mexicana gracias al coronel Fortino Garza Campos, quien reclutaba hombres para el bando constitucionalista de Carranza. Apenas era un púbero cuando participó en hechos de armas en las diversas batallas celebradas en la región, pues desde Nuevo Laredo hasta Montemorelos, incluyendo la Toma de Monterrey, estuvo en el frente de pelea. Después destacó en otras zonas del país, como en Aguascalientes, Celaya, Puebla, Zacatlán, Veracruz y Oaxaca, contra el ejército de Victoriano Huerta, y posteriormente contra los zapatista y villistas, ganándose a pulso el grado de Mayor. 

 

Una vez convencido de su vocación por las armas, se inscribió en 1919 en el Colegio Militar, de donde se graduó como Teniente de Caballería. Participó en la rebelión Delahuertista al ser comisionado para perseguir a los rebeldes Enrique Estrada y Fortunato Maycotte, quienes asolaban los caminos de Nuevo León, alcanzando el nombramiento de Coronel. Casó con la señorita Altagracia Cantú Villarreal, y en 1925 fue Diputado Local.

 

Al año siguiente, Bonifacio Salinas Leal entró de lleno a la campaña cristera en el estado de Michoacán, donde su nombre ya comenzaba a escucharse en las más importantes regiones militares del país. En 1929 combatió con fiereza a la revolución Escobarista, adquiriendo el grado de General brigadier y fama nacional, así como respeto entre los altos mandos militares del país. Un lustro después, el matrimonio Salinas Cantú adoptó a un niño bautizándolo como Augusto César Salinas Cantú.

 

Para enfrentar el levantamiento de Saturnino Cedillo, el presidente Lázaro Cárdenas envió a Bonifacio Salinas Leal. Como siempre, encabezó a sus tropas, pero en una batalla en San Luis Potosí, fue herido en el brazo izquierdo y en el estómago. Sin embargo, Salinas Leal siguió en la pelea y el colofón de este histórico episodio fue que el 8 de agosto de 1938, Lázaro Cárdenas lo ascendió a General de Brigada. De las heridas en combate, la más notoria fue la del brazo, pues en no pocos eventos públicos aparecía después con una mano en el bolsillo del pantalón o de plano con un cabestrillo.       

 

Bonifacio Salinas Leal siempre quiso ser gobernador de Nuevo León, así que en cada oportunidad que tenía visitaba General Bravo sin faltar una o varias reuniones y comidas con políticos nuevoleoneses, algo que obviamente no era bien visto por el gobernador y militar Anacleto Guerrero Guajardo. Sin embargo, cuando el Partido de la Revolución Mexicana postuló de candidato a Salinas Leal, Anacleto Guerrero se comportó a la altura de la disciplina política, y Bonifacio fue el único candidato registrado para la contienda. 

 

Sin embargo, pese a no tener candidato opositor, hizo un recorrido por todas las cabeceras municipales del estado. Con su triunfo se consolidaba el poderío electoral del Partido de la Revolución Mexicana que acapara por primera vez todas las posiciones políticas.Tomó posesión como gobernador el 4 de octubre de 1939.

 

 

Su primer año de gobierno, de octubre 4 de 1939 a diciembre de 1940

 

Desde el final del gobierno de Aarón Sáenz (1931) hasta el final del de Gregorio Morales Sánchez (1936) el más grave problema del estado era el conflicto entre el empresariado regiomontano y el gobierno federal que se radicalizaba hacia la izquierda (de Ortiz Rubio a Cárdenas). Sin embargo, Anacleto Guerrero (1936-1939) sobrellevó bien la situación y cuando Bonifacio Salinas llegó al poder en el estado había una paz relativa aunque pegada de alfileres.

 

Se aplicó en la modernización del aparato gubernamental para reaccionar rápido ante los reclamos sociales. La suya fue la primera administración pos revolucionaria que funcionó sin grandes conflictos sociales y políticos. Esto a pesar de que el gobierno federal de Cárdenas se radicalizaría. Salinas Leal mostró habilidad política cuando, en el año de coincidencia con el presidente Cárdenas (1940), gobernó Nuevo León con cierta autonomía para darle confianza al empresariado, pero con apego a las normas federales para que Cárdenas no se sintiera. 

 

Los empresarios estaban sensibles por la nacionalización de la industria petrolera en 1938, que provocó varias expropiaciones de industrias nacionales de servicios creadas en el porfiriato que gozaban de privilegios injustificables en el nuevo marco constitucional. En este proceso se cancelaron las concesiones otorgadas a la Compañía Telefónica y Telegráfica Mexicana, servicios que se prestaron formando las compañías nacionales Telégrafos de México y Teléfonos de México.

 

Mando único en las policías

 

Salinas Leal promulgó una reforma a la Constitución Local que modificaba a los cuerpos de seguridad en el estado. Ahora el Gobernador podía designar y remover mandos y agentes de la policía municipal de Monterrey a su libre albedrío. Además, hacer lo mismo en los demás municipios del estado cuando los visitara. Esto lo convirtió en el jefe de todas las policías del Estado, en una primera versión de “mando único” policial, que hace poco tiempo estuvo de moda apoyado en el marco de coordinación política.

 

El Museo Regional de Historia

 

Rehabilitó el antiguo cuartel federal del Obispado, con una inversión de 5 mil pesos, para convertirlo en el Museo Regional de Historia. Se recibieron donaciones de piezas históricas de particulares, del gobierno federal, los municipios y de la Iglesia Católica. Hasta la fecha, este Museo sigue dando servicio al público.

 

Se reorganizó la biblioteca pública del estado que estaba abandonada desde el inicio de la revolución. El gobernador Salinas realizó un intercambio con otros estados y países y se pudo conseguir que en buen estado y bien organizada, la biblioteca pública alcanzara los 7 mil 219 volúmenes.

 

Reorganización de la Penitenciaría del Estado

 

La Penitenciaria del Estado igual estaba en muy malas condiciones, y los reos en absoluto desorden y desorganización, por lo que Salinas Leal estableció talleres de talabartería, artículos de palmito, curiosidades mexicanas y carpintería. Se construyó una nueva enfermería y consultorios para mejorar las condiciones de salud de los presos, erradicando la sarna, tuberculosis y otros males que cundían en la cárcel del Estado.

 

La imprenta del Estado

 

La imprenta del Estado, que se encontraba en el Palacio de Gobierno, fue trasladada a la Escuela Álvaro Obregón y se adquirió una prensa automática marca Heidelberg que para su operación fue necesario capacitar al personal de la imprenta estatal.

 

Impulso al campo

 

Le dio un nuevo impulso al campo, levantando un censo de productores, y entre ellos, se repartieron semillas con una inversión de 27 mil 091 pesos, además, se rehabilitaron algunas zonas de irrigación que se encontraban abandonadas y se revisaron todos los sellos ganaderos. Para elevar la producción agrícola se contruyeron las presas: Moritas, Lajas, Minillas, Melchor Ocampo y El Encadenado.

 

Carretera Monterrey – Reynosa

 

Inició la construcción del tramo correspondiente al estado de Nuevo León de la carretera Matamoros-Mazatlán, con una longitud de 140 kilómetros, que comunica a Monterrey con la ciudad de Reynosa. también se terminó el tramo El Canelo al camino a Los Herreras, con una extensión de 42 kilómetros y se concluyeron los puentes: El Obispado y El Ebanito.En Monterrey se pavimentaron 105 mil metros cuadrados y casi 95 mil en él área rural.

 

Incremento en el número de escuelas

 

Se construyeron la escuela "Monumental" Monterrey, y se reconstruyó la Josefa Ortiz de Domínguez. En ese año se inscribieron en primaria 51 mil alumnos y en secundaria casi 2 mil. Se instalaron escuelas secundarias en General Bravo, Villa de Santiago, Hidalgo y Anáhuac. Es importante señalar que por primera vez se invirtió el 28% del presupuesto estatal en el rubro de la educación.

 

Salud Pública

 

En el ramo de la salud pública se implantaron en todo el estado campañas anti venéreas, anti tuberculosis, y contra la brucelosis. Se le dio una vigilancia estricta a alimentos y bebidas en restaurantes y fondas callejeras. Para los mismos fines, se introdujo el agua potable de Doctor Arroyo, Galeana, Los Ramones, Montemorelos, Los Herrera y Sabinas Hidalgo.

 

Estas son las principales acciones del primer año de gobierno del general Bonifacio Salinas Leal con el que reiniciaría la paz y prosperidad del estado, pero esta vez a diferencia del porfiriato, con progreso social y económico para todas las clases sociales. Continuará… 

 

Fuentes:

 

Periódico oficial del Estado 1939-1940, versión electrónica.

Génesis y evolución de la administración pública de Nuevo León, Isabel Ortega Ridaura.

Notas sobre la Historia de Nuevo León, Leopoldo Espinosa Benavides, inédito.