11/Aug/2020
Editoriales

Abril 02 de 1903: es reprimida una manifestación política en la Plaza Zaragoza de Monterrey

Abril 02 de 1903: es reprimida una manifestación política en la Plaza Zaragoza de Monterrey. Existen varias versiones de los hechos, que van desde lo publicado por el Periódico Oficial del Estado número 27 del día siguiente, en donde se habla de eventos festivos conmemorativos a la batalla del 2 de abril en Puebla, y mencionando en forma sucinta un incidente lamentable ocurrido en una manifestación.

Y como complemento de lo publicado, el gobernador Reyes informó al ministro de gobernación Ramón Corral que una manifestación pacífica se realizó para celebrar la histórica fecha, y que él (Reyes) les recomendó que respetaran a sus enemigos políticos, lo cual así se hizo. Sin embargo, algunos de los 600 o 700 opositores, ebrios y armados, insultaron a la policía y le dispararon, cayendo muertos dos agentes del orden, más dos manifestantes y un par de heridos. Hubo algunos detenidos y la población quedó tranquila.

Otras versiones hablan de que el gobernador Bernardo Reyes había pedido a los manifestantes que abandonasen la idea de apoyar al licenciado Francisco E. Reyes como candidato opositor, y que mejor festejaran la batalla histórica, pero los manifestantes siguieron adelante con su plan.

Al llegar la manifestación a una tribuna que habían instalado entre Palacio Municipal y la Plaza Zaragoza, cuando el orador del evento, licenciado Vicente B. Treviño iniciaría su discurso; unos francotiradores dispararon sobre los manifestantes cayendo muertos y heridos varios de los presentes. Fueron detenidos: Nicolás Berezaluce, Vicente Garza Cantú, Eulalio San Miguel, Vicente B. Treviño, Francisco de P. Morales, Apolonio Santos, Esteban Horcacitas y Andrés Sánchez Fuentes; los pasantes de derecho: Galindo P. Quintanilla, Jesús María y Eugenio del Bosque y los señores Vidal Garza Pérez, Miguel Morales Zaragoza, Rafael Garza Martínez, Julio Galindo, Adolfo Duclós Salinas, Julio Morales, Gonzalo N. Espinosa, Anacleto N. Garza, Hipólito Díaz, Epitacio Rodríguez, Luis Guajardo, Godofredo Obregón, José E. Meléndez y Amado Bocanegra. En otra versión más, Camilo Arriaga, en "El Gráfico" del 12 de diciembre de 1930, revive el recuerdo de que "En 1903, el pueblo en masa preparó para el 2 de abril de ese año una gran manifestación, tan espontánea a favor de su candidato, pero el general Reyes en su despecho porque esa clase de manifestaciones no eran para él, colocó tropa armada en los altos del Palacio Municipal, con órdenes de hacer fuego sobre la muchedumbre que tenía que pasar por allí. Orden que fue ejecutada al pie de la letra, quedando la calle momentos después, cubierta de muertos y heridos".

Y por último, comento la versión de José R. del Castillo, autor coetáneo de los hechos quien afirma que Reyes ya había caído de la gracia de Díaz, por lo que regresa a Nuevo León en una pésima situación política y plantea, que los oposicionistas de Reyes, "estaban azuzados y sostenidos por las intrigas científicas (del grupo de los Científicos) que desde los primeros días de su nueva administración es molestado por un partido oposicionista, valiente aunque muy mal organizado, cuya primera y única campaña fue la del 2 de abril de 1903, con suerte tan aciaga que siempre se recordará en aquella ciudad y en todo el país". Las diversas versiones, incluyendo la publicada en el periódico oficial, da cuenta de violencia extrema que costó varias vidas, cuatro para Reyes, quince para la versión más agresiva, y en todas coinciden que hubo una redada que detuvo a muchos manifestantes. Días aciagos para la democracia en Nuevo León, que esperemos no se repitan jamás.