17/Sep/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Agosto 12 de 1911: nace en la ciudad de México Mario Moreno “Cantinflas”, quien sería uno de los mejores comediantes de todos los tiempos. Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, hijo de Pedro Moreno y María de la Soledad Reyes, tuvo una infancia de pobreza rodeado de siete hermanos sobrevivientes de doce hijos que tuvieron sus padres. Desde muy joven se enroló en el medio artístico como cómico, aunque su presencia en las carpas de circo le llevó a desempeñarse en otros papeles de diversa índole. Para 1930 ya era el comediante más popular de México, siendo invitado a filmar la película No te engañes corazón, en 1934, a la que siguieron Así es mi tierra, Águila o sol, El signo de la muerte y muchas más. En 1940 se consagra en el gusto del público de todos los estratos sociales con la película Ahí está el detalle, donde pronuncia un discurso que fuerza a un juez a que cambie su veredicto, encontrando la fórmula mágica de trascender con mensajes sociales positivos en medio de ocurrencias que generaban no sólo hilaridad, sino carcajadas abiertas en las salas del cine. De allí fundó la compañía Posa Films que produjo Siempre listo en las tinieblas, y Jenjibre contra dinamita, para penetrar en Hollywood, pero fracasa.

  En cambio, cintas como Ni sangre ni arena y El gendarme desconocido, tuvieron gran éxito fuera de las fronteras del país. La primera de ellas impuso el récord de 54 mil pesos de venta en taquilla durante su estreno en el Teatro Alameda de México. Su ingreso a la política en la ANDA fue polémico pues era tan grande su popularidad que era imposible ignorarlo, así que su liderazgo superó al de Jorge Negrete y Arturo de Córdova, quienes tradicionalmente fijaban las reglas del desenvolvimiento de la Asociación. A raíz de una cirugía plástica perdió parte de su expresión natural y ello le llevó a cambiar un poco su estilo a partir de la década de los años 50, haciendo énfasis en su forma de hablar en idioma “cantinflesco” hablando sin decir nada, para dejar mensajes constructivos al público espectador. En 1957 rodó la película La vuelta al mundo en ochenta días, en donde aparece con las estrellas más importantes del mundo en cada país que visita, pero no tuvo el éxito que se esperaba, debido a que la cantinfleada no es fácil traducirla a otros idiomas, por lo que se pierde gran parte del encanto. Cantinflas murió en 1993 en la ciudad de México y su fama de comediante llegó a competir con la de Charles Chaplin.

  Actualmente sus películas siguen haciendo furor en países como Uruguay, Chile, y Ecuador. Su imagen disfrazada de un tipo sin dinero ni para vestir bien, es clásica en los museos del cine en todo el mundo.