23/01/2018
Editoriales

Ignacio Zaragoza sigue luchando

El cinco de mayo de l862 –mañana se cumplen 154 años--, un joven militar norteño, el general Ignacio Zaragoza, inscribió su nombre en las páginas de la Historia. Desde entonces, su figura quedó unida para siempre a México. Zaragoza simboliza para los mexicanos la defensa de la soberanía y la integridad de la Patria. Representa, también, el triunfo de México sobre el invasor.

Es la suya una digna acción que ha quedado grabada en las mentes de todos los mexicanos. Es ejemplo a seguir cada vez que alguien intente pisotear nuestro suelo y nuestras libertades.

Ahora, a 154 años de esa gesta heroica, el Banco de México continúa retirando la venerable imagen de Zaragoza de los billetes de 500 pesos y en su lugar ha puesto a Diego Rivera y Frida Kahlo.

Por una decisión de unos cuantos que forman la Junta de Gobierno del Banco y sin tomar en cuenta a la población, el Banco de México ha continuado dando la batalla a Zaragoza, a quien no pudieron vencer Napoleón, el Ejército francés –de los más poderosos en aquel momento—, Maximiliano y los traidores que fueron a Europa a ofrecer el trono al príncipe austríaco.

Hace diez años –en el 2006--, el Banco de México anunció su intención del cambio que luego se perpetró. Las protestas no se hicieron esperar. En todo el país hubo reacciones adversas al proyecto. Historiadores, maestros, profesionistas, estudiantes, diputados, instituciones como la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, el Colegio Coahuilense de Investigaciones Históricas, la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística y gobiernos estatales, como el del Estado de Coahuila de Zaragoza, levantaron la voz para protestar enérgicamente.

Coincidentemente, ese año de 2006 se conmemoró el bicentenario del natalicio del Lic. Don Benito Juárez. Hubo quienes aprovecharon el momento para tratar de denigrar la imagen de Juárez. Incluso hubo quienes llegaron a decir que Juárez era un mito, una invención, cuando el Benemérito es tan real como la Patria que él, Zaragoza y Escobedo salvaron. No conformes con eso, en una plaza municipal –Bustamante, Nuevo León-- se retiró un monumento a la memoria del Benemérito..

El nombre de Mariano Escobedo fue eliminado de la fachada del Aeropuerto Internacional de la ciudad de Monterrey, aprovechando una remodelación del edificio.

Aún se recuerda la polémica generada en 2006 entre los diputados que se oponían a eliminar la imagen del general Zaragoza que sometió a las tropas francesas el 5 de mayo de 1862. Ese año la Cámara de Diputados debatió sobre la idea del Banco de México de sustituir la imagen del general Ignacio Zaragoza. Sin embargo, de acuerdo con su ley orgánica, el Banco de México argumentó que contaba con la autonomía para decidir el tipo de papel moneda y la denominación de los billetes que pone en circulación. Que su Junta de Gobierno era la única que estaba facultada para decidir sobre el diseño definitivo de los billetes en cuestión.

Por su parte, la destacada crítica de arte, Raquel Tibol, manifestó que los rostros de Frida y Diego en los billetes de 500 pesos, no es una manera de rendir homenaje a la expresión artística. "Poner a Diego y Frida juntos en función del movimiento revolucionario, si eso es lo que se pretende, me parece una equivocación. Rivera hizo arte revolucionario, pero ella desarrolló un arte individual con una gran aportación al pensamiento femenino, y aunque decía que había cambiado su fecha de nacimiento para que coincidiera con el año del estallido de la Revolución y, que aprendió los corridos zapatistas, eso no es aportar al movimiento armado", sentencia la especialista.

En el boletín 0117 de la Cámara de Diputados, con fecha 6 de octubre de 2006, se publicó en la Gaceta Parlamentaria un punto de acuerdo en el que se exhortaba al Banco de México a no sustituir la imagen del héroe nacional Ignacio Zaragoza por la de los pintores Diego Rivera y Frida Kahlo en el billete de 500 pesos.

El argumentó fue que nunca se había desplazado a los próceres de la patria por artistas plásticos en la moneda nacional, por lo que en la referida edición de billetes se debería eliminar tal pretensión.

En ese entonces, el cantante Cristian Castro asistió a un evento y la prensa estaba tras del cantante para hablar con él. Al negarse a opinar acerca de su exesposa, un periodista le preguntó en torno al Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución y quiénes son sus héroes de esas etapas históricas, a lo cual respondió así:

"Octavio Paz, y esta chica De la Cruz ... Sor Juana Inés de la Cruz, esta chica es la que más admiro."

¿Qué le parece estimado lector? Octavio Paz fue un escritor que nació en 1914 y Sor Juana vivió entre los años de 1651 y 1695.

En otra ocasión nos tocó ver en un canal de televisión una serie de entrevistas sobre temas históricos. El locutor preguntó: ¿Qué opina usted del pleito entre don Miguel Hidalgo y Costilla y don Francisco I. Madero? El entrevistado lo pensó un instante y luego respondió: "Pues me parece muy mal que estas personas se anden peleando". Un personaje era de la Independencia y el otro de la Revolución. Había entre ellos –y la hay-- una diferencia de 100 años y los querían poner a pelear. Cuando no se sabe la respuesta, es mejor quedarse callado

Pero volvamos al general Ignacio Zaragoza, cuya imagen continúa siendo retirada de los billetes de 500 pesos. Cada día hay menos billetes con la imagen de Zaragoza y más con la imagen de Rivera.

A través del tiempo, la figura de Ignacio Zaragoza se ha consolidado como uno de los pilares de la mexicanidad. Supo actuar, sin dudas y con gran valor, en el momento en que la Patria lo necesitaba.

En esa época, nuestro país pasaba por una grave crisis. Liberales y conservadores luchaban entre sí y éstos últimos decidieron viajar a Europa para ofrecer el trono de México a Maximiliano. Por fortuna, estaba al frente de los destinos de México un gran hombre, quien nunca se dio por derrotado. Me refiero al licenciado don Benito Juárez.

Ante estos acontecimientos, el Presidente Juárez dispuso la defensa del país. Se apoyó en militares como el general Ignacio Zaragoza, quien se encargó de la defensa de Puebla. Nuestros valientes soldados, al mando de Ignacio Zaragoza, lucharon cuerpo a cuerpo contra el ejército francés, que era uno de los ejércitos mejor preparados en el mundo.

Esta gloriosa batalla –la del 5 de Mayo de 1862-- constituye una de las páginas más brillantes de nuestra historia. La lección estaba dada. Las armas nacionales su cubrieron de gloria. México había sabido responder a la agresión en defensa de su soberanía.

A l54 años de esta acción, el general Ignacio Zaragoza continúa muy cerca de nosotros y su vigencia permanente sigue marcando rumbos al destino nacional,

aunque el Banco de México intente suplantar su imagen.