21/Sep/2019
Editoriales

Tan lejos de Dios y tan cerca de......

 

Los tratados Mclean-Ocampo y De la Huerta--Lamont y el acuerdo Ebrard-Pompeo.

 

Como Juárez sin Ejército y Obregón sin reconocimiento, AMLO con un país sin economía para resistir

 

Vivir muy lejos de Dios y muy cerca de los Estados Unidos no es una maldición necesariamente pero sí es un problema gordo.  Eso se deja ver en otros tratados que ha hecho México, precisamente sus gobiernos revolucionarios, con el país del norte en condiciones de desventaja y de debilidad pero por mucha necesidad como ahora lo hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO)  con el gobierno de Donald Trump.  En 1859 se realizó el Tratado Mc lean- Ocampo donde México autorizó el cruce de tropas y mercancía norteamericana por el Istmo de Tehuantepec y desde Guaymas al rancho de Nogales, o de Matamoros hasta los puertos del Pacifico.  Todo a cambio de reconocimiento al gobierno de Benito Juárez y 4 millones de pesos para habilitar al Ejército y poder vencer a los conservadores.

  En 1922 se firmó el Tratado De la Huerta-Lamont donde México accedió a no hacer retroactivo el artículo 27 de la Constitución de 1917, pagar los daños causados a propiedades norteamericanas durante los años de la re Revolución Y  posteriormente, a firmar los tratados de Bucareli aceptado todo eso y también una cláusula, al parecer no escrita pero acordada verbalmente, de no producir tecnología ni desarrollo industria propia., todo a cambio de que el país del norte reconociera al gobierno del Gral. Álvaro Obregón un reconocimiento que de no tenerlo, su gobierno no duraría y seria fácilmente derrocarle por facciones rivales.  Esta vez, en los acuerdos entre Marcelo Ebrard y en departamento de Estado de Mike Pompeo, se aceptó detener la migración con la Guardia Nacional y procedimientos migratorios a cambio de que el presidente Trump no ordenara la aplicación de una arancel progresivo, iniciando en 5%, a las exportaciones mexicanas a ese país, mismo que podría causar de inmediato la pérdida de casi 2 millones de empleos y la caída en un 1% del PIB que sólo ha crecido menos de 2% en 34 años.   Como lo señaló el presidente AMLO ayer en Chihuahua,  sólo si recuperamos la autosuficiencia alimenticia, es decir si producimos todos nuestros alimentos, y además la gasolina y el gas como lo hacíamos antes de la llegada de los gobiernos neo liberales en 1982,  entonces podremos resistir mejor esas presiones y chantajes y nos harán “lo que el viento a Juárez”.