05/Jul/2020
Editoriales

En busca de la eternidad

Un joven e inteligente señor meditaba sobre la eternidad, y salió de su casa a buscarla. 

Al poco avanzar se encontró en el camino con un hermoso pajarillo y se detuvo un instante arrobado a escucharlo.

Al término del concierto del animalito regresó a su casa porque se le había olvidado qué era lo que buscaba.  

Pero lo extraño es que ya no encontró su casa, ni siquiera la calle en donde había estado siempre.

Comenzó una indagatoria para saber qué era lo que le había sucedido y concluyó que habían pasado siglos desde aquella vez que escuchó cantar al bello pajarito.

Ahí recordó qué buscaba y entendió qué era la eternidad, pues en su embeleso no se dio cuenta que el tiempo, inconmensurable e inasible, había transcurrido.

Pudo meditar acerca de lo intrascendente que es la vida de aquellas personas que no aprecian la belleza del mundo, y a eso se debe que la muerte les llega pronto.

En cambio, él que ante la belleza se enajenaba disfrutándola, había muerto para vivir por siempre en presencia del infinito.

 

 

 

Cuento sufí, versión libre mía.