01/Oct/2020
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Agosto 11 de 1932: muere en Monterrey, el ex gobernador Pablo A. de la Garza. nació en Monterrey el 12 de enero de 1876, fue hijo de Albino de la Garza y Leocadia Gutiérrez. Pablo A. de la Garza y Gutiérrez, estudió leyes y se tituló de abogado por la Escuela de Jurisprudencia de Nuevo León, en 1900. Se desempeñó como Juez de Letras en Salinas Victoria, de donde partió a Sonora al ser nombrado asesor de la 1ª. Zona militar, iniciando así una carrera en el área jurídica de la milicia, y posteriormente fue nombrado juez en las ciudades de Guadalajara y Veracruz, lugar este último en donde lo nombraron poco después, fiscal estatal. Regresa a Monterrey en 1909 con el grado de coronel. Se suma en 1913 a la corriente constitucionalista de Venustiano Carranza tras la decena trágica, y se pone a las órdenes del general Pablo González Garza en su campaña por el noreste mexicano. En 1914 es nombrado general y jefe de la 9ª Brigada del Ejército del Noreste. Fue gobernador de Guanajuato cuando se abrió la coyuntura debido a la caída de Victoriano Huerta, y continúa con lealtad apoyando a Carranza cuando tiene problemas al interior del movimiento revolucionario. Esto le vale, que tras de tomar Monterrey junto a las tropas de Ildefonso Vásquez, ser Gobernador de Nuevo León de junio 8 de 1915 a marzo 24 de 1917. Cuando intentó completar su cuatrienio del ciclo gubernamental, desde el centro se decidió sacarlo del estado nombrándolo Procurador General de la república de 1918 a 1919. En aquellos tiempos revolucionarios todo era posible, así que al unísono de ser Procurador General de la República, era jefe militar de la península de Yucatán, comprendiendo los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo. Cuando Adolfo de la Huerta triunfa con su Plan de Agua Prieta en contra de Venustiano Carranza, De la Garza renuncia a sus cargos y sale exiliado a Estados Unidos, regresando hasta 1925 y murió en la ciudad de México el 11 de agosto de 1932. No fue un militar de muchas batallas, su fuerte era la política militar que le permitió llegar a la gubernatura de Guanajuato, a la de Nuevo León y a ser Procurador General de la República. En su honor, el cabildo de Monterrey bautizó con su nombre una avenida al oriente de la ciudad.