23/07/2018
Editoriales

Noviembre 3 de 1853: a punto de establecerse la República de Sonora

Noviembre 3 de 1853: a punto de establecerse la República de Sonora. Llegó este día a La Paz, capital del Territorio de Baja California, el médico estadounidense William Walker aventurero de la fiebre del oro en California, que aspiraba a apoderarse del estado de Sonora con el apoyo de magnates estadounidenses. Es combatido con éxito en Cabo San Lucas y en Bahía de Todos los Santos. Walker y 45 mercenarios estadounidenses habían partido de California el 17 de octubre de 1853, con la intención de arribar a Guaymas, Sonora y ocupar ese estado mexicano.

Pero los lugareños ya habían enfrentado y derrotado un año antes a unos filibusteros franceses; por eso Walker optó por tomar primero la península de California como preparativo para apoderarse de Sonora. A bordo de la goleta Caroline, Walker y su expedición arribaron a Cabo San Lucas el 28 de octubre de 1853. De ahí se trasladó por mar a La Paz, y la ocupó por cinco días luego de capturar el 3 de noviembre de 1853 a Rafael Espinosa, jefe político del territorio quien consiguió escapar el 8 de noviembre de 1853. En ese lugar, ondeó una bandera de tres franjas horizontales, dos rojas y una blanca al centro, con dos estrellas que representaban a Baja California y Sonora. Llegando, los invasores proclamaron la independencia de la península a la que llamaron República de Baja California, y más tarde, capturaron al coronel Juan Clímaco Rebolledo, sustituto de Espinosa en el cargo de jefe político, quien ignoraba que La Paz estaba ocupada. Pero no le llegan a Walker los refuerzos que esperaba, y decide trasladar su “Gobierno” al norte de la península cerca de la frontera con Estados Unidos y del paso por tierra hacia Sonora. En La Paz hubo enfrentamientos entre los residentes civiles y los filibusteros.

Las escaramuzas favorecieron a los invasores y Walker confundió a los civiles con el ejército mexicano, creyendo haberlo vencido, castigó con dureza a la población civil. Ya en Ensenada, los filibusteros establecieron su cuartel en esa ciudad. Desde allí, Walker lanzó una proclama al pueblo estadounidense solicitando su apoyo para defender la independencia de Baja California, de la que se había autonombrado presidente. 253 aventureros que arribaron a Ensenada en el barco Anita, se adhirieron al llamado de Walker. Pero los filibusteros empezaron a sufrir los primeros contratiempos; eran acechados por las tropas del caudillo mexicano Antonio María Meléndrez, héroe contra la invasión norteamericana de 1846-1848. Además, los víveres escaseaban provocando insubordinación y deserciones. Con todo, el tal Walker se proclama presidente de Sonora el 18 de enero de 1854, y divide a esa “nueva república” en los estados de Baja California y Sonora, regida por el Código Civil vigente en Luisiana, híbrido legislativo entre las leyes sajonas y romanas; para –según él- no modificar demasiado la vida legal del nuevo país. Walker ignoraba que Antonio López de Santa Anna había firmado en diciembre de 1853, la “Venta de la Mesilla” o “Gadsden Purchase", cediendo a Estados Unidos una franja de terreno en la frontera de ambos países.

Una vez realizado el traspaso, el Gobierno estadounidense notificó a México que consideraba a Walker un transgresor de las leyes federales. Así, el filibustero enfrenta a los dos países y se moviliza con su tropa de 135 hombres de Ensenada a Sonora, para fomentar una insurrección contra el gobierno local, considerando que una eventual anexión del golfo de California podría favorecer a su país para obtener una salida por el lado suroeste del territorio.  El 28 de febrero de 1854, hizo jurar –por la fuerza- una alianza a algunos rancheros a la República de Sonora para iniciar una “campaña militar”, pero nuevas deserciones disminuyeron el contingente aunado a la penosa situación de su milicia. Para contrarrestar esta situación, trató de poner orden ejecutando a los insubordinados. Los invasores marcharon hacia el territorio sonorense en estado lamentable; por haber atravesado terrenos áridos, iban hambrientos y rodeados por los tiradores de Meléndrez. Al final, los 34 filibusteros sobrevivientes cruzaron la frontera hacia Estados Unidos el 8 de mayo de 1854, y se rindieron ante el ejército norteamericano. William Walker fue trasladado a San Francisco en octubre de ese año, y acabó ante el tribunal de justicia por violar las leyes federales. Él mismo se hizo cargo de su defensa y adujo que su misión era la “liberación” del territorio de Sonora de un supuesto Gobierno corrupto. El juez se expresó en términos desfavorables hacia el inculpado, pero el jurado lo declaró no culpable, señal de que Walker y la idea del Destino Manifiesto de Estados Unidos contaban con apoyo de buena parte de la opinión pública. Walker después inició una campaña militar en Centroamérica, fue presidente de Nicaragua y desestabilizó la región, lo que tendría por desenlace posterior la separación de Panamá de la República de Colombia, abriendo la posibilidad de que Estados Unidos construyera el Canal de Panamá.