18/Feb/2020
Editoriales

Trabajo más inteligente

El trabajo cada vez se vuelve más inteligente, en el sentido de que el internet de las cosas está influyendo en aspectos con determinantes como la gestión de datos, la creación de nuevos modelos de negocio y el acceso a la conexión en cualquier lugar del mundo.

 El mundo del trabajo está experimentando un importante cambio debido al gran avance de las nuevas tecnologías. Estas tienen el potencial necesario para transformar nuestras vidas y también cambiar el modo de entender y de realizar las prácticas laborales.

 Gracias a las nuevas tecnologías se están derribando grandes barreras como la distancia o la inaccesibilidad, permitiendo así trabajar desde cualquier lugar del mundo, fomentando cada vez más el teletrabajo, y haciendo posible que gran cantidad de empresas puedan competir a nivel mundial. De esta forma, también se consigue fomentar la igualdad en la inclusión de personas que no pueden desplazarse por cargas familiares o alguna discapacidad, afirma Juan Martín, Jefe de Estudios de Cerem International Business School.

 Las tecnologías han permitido aumentar la eficiencia, la productividad y ofrecer una gran cantidad de información en tiempo real. De este modo, en algunos sectores, la tecnología está siendo clave para conseguir empresas mucho más competitivas y eficientes en términos de productividad. Asimismo, el acceso a la información también se puede hacer desde cualquier lugar y en tiempo real, hecho que ha provocado la mejora de la eficacia en el proceso de toma de decisiones.

 Por un lado, las nuevas tecnologías están creando a nuevos perfiles profesionales, consiguiendo un cambio en la demanda, ya que se reclaman nuevas habilidades como el pensamiento adaptativo y la transdisciplinariedad. Una de las profesiones más recientes y que está más en auge, es la de los desarrolladores de aplicaciones para móviles, analistas digitales o responsables del comercio electrónico. Además, los pronósticos son prometedores, y están por venir muchas nuevas profesiones más.

 En resumen, la tecnología ha contribuido y seguirá contribuyendo a hacer más fácil el día a día de muchas empresas y personas, permitiendo un crecimiento más orgánico y rápido de estas, a la vez que crea trabajadores mucho más eficientes y productivos. También ha contribuido al teletrabajo, permitiendo que personas que se encuentran de viaje o lejos de sus lugares de trabajo, puedan trabajar como si estuvieran en la oficina.

 Asimismo, permite generar nuevos puestos de trabajo y nuevas necesidades. Muchos trabajos que están en auge actualmente son relativamente nuevos y con un pronóstico muy favorable, cada vez se irán creando nuevos y más tecnológicos. Permite a las organizaciones añadir nuevas capacidades a los productos y registrar patentes para poder fortaleza de marca. Más concretamente, las empresas de fabricación se ven beneficiadas por la mejora en la línea de suministro, que permite tomar decisiones de forma preventiva. Además, la tecnología ayuda a reducir la producción defectuosa y los tiempos muertos.

 El aumento de la venta al por menor también está marcando la diferencia, ya que el internet de las cosas mejora significativamente la experiencia del cliente y contribuye a la creación de nuevos canales. Además, facilita la relación e interacción con los consumidores a todos los niveles, sobre todo en el mundo en Línea. Facilita la conexión del mundo físico con el virtual, permitiendo la interacción con los consumidores tanto en el establecimiento como en el mundo en Línea.

 Además, a los profesionales de los recursos humanos, se les está facilitando el trabajo y abriendo un abanico de nuevas oportunidades en términos de captación de personal. Por ello, está aumentando la capacidad de gestión de candidatos, a la vez que les permite elaborar estrategias mucho más elaboradas y creativas de selección.

 Sin embargo, no hay que olvidar que la tecnología también obliga a las empresas a estar reinventándose continuamente, y a no dejar de innovar y buscar nuevos retos y desafíos. No tener en cuenta la tecnología y las necesidades de los consumidores, implica quedarse atrás y morir en un entorno cada vez más conectado.