23/09/2018
Editoriales

DAN CIFRAS ALARMANTES SOBRE INDUSTRIA PETROLERA

Funcionarios del Banco de la Reserva Federal de Dallas le dijeron a los banqueros de su distrito, en un almuerzo a puerta cerrada realizado en Houston, Texas, la semana del 11 de enero, que "no ejecuten las bancarrotas de energía", por el temor de que esto podría generar un "contagio" entre los bancos, según informó el portal Zerohedge.com el 16 de enero.

El artículo titulado "Exclusive: Fed Quietly Suspends Energy Mark-to-Market on Default Contagion Fears" (Exclusiva: la Reserva suspende el registro de deudas de energía morosas por temor al contagio) firmado por Tyler Durden, y dice:

"Esto es lo que sucedió: La Reserva Federal de Dallas se reunió con los bancos hace una semana y en efecto suspendió el ajuste de la deuda de energía a los precios del mercado y como resultado no se ha reducido el valor de esas deudas. Más aún, como informamos a principios de semana, la Reserva indicó 'por debajo de la mesa' que los bancos colaborarán con las compañías de energía para que no registren reducciones, por la preocupación de que pudiese ser necesaria una malla de protección o un rescate interno, luego de revisar las pérdidas por créditos que fuesen mayores a las normas actuales" (énfasis en el original.)

Para decirlo en palabras llanas, los bancos no van a registrar sus préstamos en sus libros de contabilidad con el valor que realmente tienen (que son de un algunos centavos por dólar), y que van mentir públicamente al respecto. A la Reserva Federal le preocupa que la cartera vencida de los bancos (los préstamos petroleros que no les están pagando) sean mayores al límite de capital que exigen las normas vigentes, porque si ese fuera el caso, querría decir que el capital de los bancos ya no existe y se le tendría que intervenir y someter a un rescate interno, es decir, cubrir el faltante de capital con los depósitos de sus inversionistas, si es que queda algo todavía.

Durden dice que la Reserva Federal de Dallas hizo sus 'recomendaciones' luego de haber revisado la terrible situación que tienen los bancos de su distrito en sus libros de contabilidad.

Lo más importante es que, por encima de esos préstamos que ya no valen nada hay una pirámide de billones de dólares de derivados tóxicos de lo más volátil. Así que la Reserva Federal de Dallas le dice a su bancos: "por lo pronto miente, ya veremos como salimos de esta", que es el mismo consejo criminal que les dieron durante la debacle de 2007 y 2008.