05/Jul/2020
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

 

Octubre 24 de 1872: Las fuerzas juaristas ocupan Culiacán, se consigue la pacificación del estado y es sofocada la rebelión porfirista en el norte de México. Cuando el presidente Sebastián Lerdo de Tejada desarticula esta rebelión conocida como Plan de la Noria, controla la disidencia militar pero no la política, sin embargo, Porfirio Díaz busca entrevistarse con Lerdo, lo cual consigue, asegurándole a Díaz la más amplia libertad para el ejercicio de sus negocios particulares, finiquitándose así el mencionado Plan.

  El problema latente eran las enormes ganas que tenía Porfirio Díaz de ser Presidente y que brotaron el 19 de julio del 1872, cuando el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Sebastián Lerdo de Tejada, asumió la Presidencia de la República tras la muerte de Benito Juárez, el día anterior, 18 de julio.

  El camino político de Lerdo para llegar a la primera magistratura nacional fue el mismo que recorrió Juárez, pues su acceso a ese sitial fue desde la presidencia de la Suprema Corte, y refrendado en las elecciones del 13 de octubre de 1872 que Sebastián triunfa con un amplio margen. Electoralmente, Díaz no consigue la victoria, pero finalmente llega a la presidencia por la vía de las armas como veremos más adelante y “se encariña” con el puesto por tres décadas.